Eventos en: Relleu
Actualment no hi ha esdeveniments en Relleu.
No obstant, et convidem a visitar i estimar Relleu i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.
Relleu, el pueblo del pantano del siglo XVIII
Relleu es un municipio de la Marina Baixa asentado en un valle rodeado de montañas -el Cabeçó d’Or, la Serra de la Grana, la Serra de l’Aguilar-, con un castillo de origen musulmán y un pantano antiguo que hoy se recorre por pasarelas suspendidas sobre el congosto del Amadorio.
De dónde viene el nombre: un topónimo que quizás viajó desde el norte
El origen del nombre de Relleu no es seguro. El filólogo Joan Coromines, en su Onomasticon Cataloniae, apunta -sin darlo por probado- que podría ser uno de los casos de topónimo norcatalán transportado al País Valenciano a raíz de la conquista cristiana, emparentado con el Ralleu del Conflent, aunque admite también una posible influencia del verbo rellevar (relevar). Lo que sí está documentado es que el pueblo aparece como Releu en la Crónica de Jaime I y que en 1293 fue donado a un caballero de Manresa -un detalle que encaja con ese goteo de pobladores venidos del norte.
El castillo musulmán
El castillo de Relleu, de origen musulmán, ocupa un cerro de 440 metros cerca del casco urbano, con una planta poligonal irregular de unos 600 m² y muros de tapial sobre mampostería, uno de los sistemas constructivos más resistentes de la época. En el interior se conservan restos de edificaciones y un aljibe. La Diputación de Alicante ha destinado recientemente 150.000 euros a intervenciones urgentes en la torre oeste, dentro de un proceso de recuperación patrimonial continuo.
El pantano que autorizó Felipe IV
El pantano de Relleu, en la zona sureste del término, recoge desde el siglo XVIII las aguas del río Amadorio: su construcción se autorizó mediante un documento real de Felipe IV de 1653 a los vecinos de la Vila Joiosa, y la obra -con una altura de 30 metros y un muro de 10 metros de grosor, atribuida por algunos al ingeniero italiano Cristóbal Antonelli- quedó finalmente terminada en el siglo XVIII. Este entorno de gran belleza natural y valor ambiental se ha convertido en uno de los grandes reclamos turísticos del interior de la comarca gracias a una ruta de 10 kilómetros con pasarelas que permite recorrer el congosto suspendido sobre el agua, con un tramo de 212 metros a unos 40 metros de altura.
La Rodà de les Aixames, la noche de Navidad
El 24 de diciembre, cuando la noche es más larga, Relleu sale a la calle a hacer rodar el fuego. Son las aixames: antorchas hechas de esparto seco recogido en la sierra, que se hacen girar encendidas por las calles del pueblo. Es una costumbre emparentada con los ritos del solsticio de invierno -propiciar la fertilidad y espantar la oscuridad- y Relleu la comparte con seis pueblos más de Diània: Tibi, Xixona, Onil -donde las llaman fatxos-, la Torre de les Maçanes, l’Orxa y Gaianes.
No es casualidad que la palabra dé nombre también al grupo de danzas del pueblo, la Colla l’Aixama. El naturalista Daniel Climent ha explicado en su charla «Botànica Festiva: Hivern» por qué estas fiestas dependen de una planta concreta: sin esparto -la totxa, como lo llaman aquí- no hay aixama.
Sant Antoni del Porquet: el día de porquejar
La fiesta que ha puesto Relleu en el mapa es la de Sant Antoni del Porquet, en torno al 17 de enero, también conocida como la Festa de Porquejar o Feria de Invierno. No es una fiesta antigua sin interrupción: el pueblo la recuperó en enero de 1999, y desde entonces no ha fallado ningún año. En 2016 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial.
El día grande empieza con volteo de campanas y una degustación de dulces con mistela y herbero, con el pueblo vestido como iban los abuelos –blusón, pañuelo y boina– y pasacalle de dolçainers. Al mediodía llega la carga a la plaza del Cor de Jesús, y allí, a la vista de todos, se elaboran las butifarras, longanizas, chuletas y jamones a la manera de siempre; como dicen ellos, «s’aprofita tot» (se aprovecha todo). La matanza propiamente dicha se hace antes, en un lugar privado y con medios modernos.
A mediodía llegan los calderos de la olleta -se reparten cerca de 2.500 raciones– y por la tarde la Colla l’Aixama ameniza la plaza con dolçaina, tabalet y bailes populares, mientras el Club Pilota Relleu juega su Trofeo Sant Antoni del Porquet. Al caer la noche se encienden las hogueras, empieza la asada -unos 200 kilos de embutido y 400 de carne- y se acaba con fuegos artificiales. Las barras las llevan los festeros de Sant Albert y los de la Mare de Déu del Miracle: las tres fiestas del pueblo dándose la mano.
El día siguiente es el Día de los Animalitos: misa en honor a Sant Antoni en la misma plaza y, al terminar, bendición de los animales y del pan bendito, que se reparte entre los presentes.
Sant Albert: la Banyà y la Fiesta de la Espuma
A primeros de agosto -cinco días; en 2026, del 7 al 11– le toca el turno a Sant Albert, patrón de la juventud de Relleu. El programa combina la parte tradicional con la que busca, sobre todo, refrescarse: Entrà de Bandes, romerías, misas y actos tradicionales; retreta y concurso de disfraces; concurso de paellas; parque acuático infantil; orquestas y macrodiscomóviles; y, como acto más esperado, la Banyà y la Fiesta de la Espuma, una batalla multitudinaria de agua y espuma por las calles en el momento más caluroso del año. Las fiestas se cierran con la traca final.
La Mare de Déu del Miracle y los Santos Médicos
La patrona de Relleu es la Mare de Déu del Miracle, y los copatronos, San Cosme y San Damián -los Santos Médicos, los dos hermanos médicos que según la tradición curaban sin cobrar. Las fiestas patronales caen a finales de septiembre, cuando el verano ya se acaba y el pueblo se reúne en torno a las tres imágenes.
Senderismo: el GR de la Muntanya d’Alacant
Relleu es paso del Sendero GR de la Muntanya d’Alacant, con las etapas Benifallim-Relleu y Relleu-Aigües. El pueblo tiene también cuatro rutas locales señalizadas, entre ellas la que recupera el Camí de les Ripalmes o del Fasamais, un antiguo camino de herradura que atraviesa un horno de cal, balsas de riego, azudes y acequias históricas.
El Cuento del Lirio Azul y la gente del término
Relleu aparece entre los pueblos donde se recogió de la tradición oral el Conte del Lliri Blau (Cuento del Lirio Azul), una de las rondallas del corpus valenciano -junto con Beniarjó y otros pueblos del territorio diánico- que Joan Pellicer relaciona con el lirio (lliri) en su investigación etnobotánica. El término tiene también su propia voz entre los labradores entrevistados por Pellicer, Antoni Mañero Cantó, nacido el 13 de agosto de 1925, «llaurador, pastor i calador» toda la vida. En Relleu, además, se distingue con precisión entre la bacora y la figa-flor: esta última es, como decían en el pueblo, una bacora que no llega a coger el sabor final, aunque se hace grande, y que sabe a lleterola.
Curiosidades: la totxa y el fissó
- En Relleu, al esparto lo llaman totxa, y a la mata, totxera -un nombre que comparte con Tibi, Beneixama, Petrer y la Font de la Figuera. Es el mapa del esparto, y explica por qué precisamente aquí hay aixames por Navidad.
- Al guindilla, aquí lo llaman fissó. En Ròtova y Alfauir es coralet; en Benissa, cuentets. Con los nombres de la guindilla se podría dibujar el territorio entero.
- De la retama, los de Relleu distinguen la ginesta borda, la que no sirve para nada más que para adornar el bancal.
Un casco antiguo de calles en pendiente
El pueblo de Relleu conserva también una iglesia del siglo XVII y un casco histórico de calles estrechas y empinadas que reflejan todavía su origen medieval.
Más información, en la web del Ayuntamiento de Relleu.
