Callosa d’en Sarrià celebra del 10 al 13 de octubre sus Moros y Cristianos en honor de la Virgen de las Injurias, patrona del municipio. Cuatro días de pólvora, música y desfiles que reunirán 25 filàs y escuadras en el corazón de la Marina Baixa.
Hay fiestas que un otoño no acaba de cuajar hasta que la pólvora no sale a las calles. En Callosa d’en Sarrià, ese momento llega el segundo sábado de octubre: el día que la Arrancà rompe el silencio y todas las bandas de música lanzan al mismo tiempo los primeros compases del pasodoble Callosa en Festes, el pueblo entero se vuelca en las calles. Lo hace desde 1860, cuando la celebración en honor de la excelsa patrona tomó por primera vez la forma que hoy conocemos: filàs uniformadas, desfiles y arcabuces.
Más de siglo y medio de tradición avalan una fiesta declarada de Interés Turístico, que año tras año hace visible la devoción de un municipio y la fuerza de su Asociación de Moros y Cristianos.
166 años de pólvora en la Marina Baixa
Los Moros y Cristianos de Callosa d’en Sarrià nacieron en 1860, cuando la celebración patronal incorporó las primeras filàs. En aquellos primeros años, cuatro grupos —dos de cada bando— protagonizaban una fiesta que ya tenía personalidad propia: los cavallets de cartón, las escuadras negras y los disparos de arcabuz que hacían vibrar las piedras del pueblo. El tiempo ha ido sumando capas —nuevos personajes, nuevas filàs, nuevos actos— pero la columna vertebral de la fiesta sigue siendo la misma: honrar a la Virgen de las Injurias al son de las bandas y la chispa de la pólvora.
La jornada festiva siempre comienza el sábado anterior al segundo domingo de octubre. Para 2026, eso significa que el 10 de octubre, al mediodía, la Arrancà dará el pistoletazo de salida a cuatro jornadas intensísimas.
Veinticinco filàs, dos bandos, una sola fiesta
La Junta Directiva de la Asociación de Moros y Cristianos coordina la participación de 25 filàs y escuadras que, durante cuatro días, transforman Callosa en un escenario de desfiles, embajadas y bailes. El bando Cristiano lo forman Pirates, Pirates Dones, Navarros, Filibusters, Corsarios, Corsaries, Cavallers del Cid, Almogavars y Almogavers Xiques. La media luna la llevan los Marraskets, Ligeros, La Llana, Guardia Negra, Guardia Negra Almorávides, Granadinos, Granadines, Cordó, Beduinos y Beduïnes. Completan el cuadro las Esquadres Històriques —Asturians, Esquadró de la Mare de Déu, Muntanyesos, Contrabandistes, Bascos y Cides— que mantienen viva la memoria de los primeros tiempos de la fiesta.
Los protagonistas de 2026
Los cargos festeros de 2026 ya han sido presentados en la Plaza del Convent. Por el bando Cristiano, la capitanía recae en Javier Ferrer Ferrer, acompañado por el embajador José Saval y el portaestandarte Salva Ferrer, de la Filà Cavallers del Cid. Por el bando Moro, la capitana es Fina Perelló Sanchís, de la Filà Guardia Negra, con Juan Sanchís de los Marraskets como embajador y José Vicente Aznar, de la Filà Cordó, como portaestandarte. El relevo generacional lo representan Leire Boronat y Kiam Tobe Català, capitanes infantiles de la Filà Pirates.
Cuatro días de fiesta al ritmo de las bandas
El programa se estructura en cuatro jornadas bien diferenciadas. El sábado 10, la Arrancà abre la fiesta al mediodía; la tarde trae la Ofrenda de flores a la patrona y, al caer la tarde, la Entrada Cristiana llena las calles de nanos, pastoretes y caballeros medievales. La noche del sábado es del Ball Moro en honor al capitán.
El domingo 11, la Diana florejada de madrugada y la Missa Major marcan el ritmo hasta llegar, al mediodía, a la Entrada Infantil —cuando los festeros más jóvenes desfilan por su cuenta— y, por la tarde, a la Entrada Mora, el gran desfile del bando de la media luna. El lunes 12 —fiesta nacional, lo que siempre anima la plaza con un público doble— y el martes 13 se organizan alrededor de la Volta matinera, los Concursos de Ball (Moro el lunes, Cristià el martes), los Tiroteigs, las Embajadas —Mora el lunes, Cristiana el martes— y las solemnes Procesiones en honor de las Injurias que cierran cada jornada al ritmo de la Banda Primitiva de Callosa.
Quien quiera combinar la visita con otra cita festiva del municipio puede disfrutar de las Danses de Sant Jaume de Callosa d’en Sarrià, una tradición centenaria que se celebra en julio y que disfrutó de una edición muy especial este año.
