Eventos en: Orba

Actualment no hi ha esdeveniments en Orba.

No obstant, et convidem a visitar i estimar Orba i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.

Orba, el pueblo del Puig y el río Girona

Orba es un municipio de la Marina que se reconoce de lejos por la silueta del Puig d’Orba, coronado por el Castellet, y que atraviesa de lado a lado el río Girona, un curso de agua que ha dejado en el término un rico patrimonio hidráulico.

El Castellet del Puig d’Orba

En la cima del Puig d’Orba, el elemento más emblemático de la silueta municipal, se alzan los restos del Castellet. Las excavaciones arqueológicas han localizado allí materiales del segundo milenio a. C., aunque ya parece haber existido un punto de vigilancia o asentamiento de época almohade en la parte alta antes de que las tierras del Puig se entregaran al señor de Murla, Berenguer Mercer, para levantar allí un asentamiento fortificado.

El Cavall Verd y la revuelta de 1609

Orba queda a la sombra de otra cima cargada de historia: el Cavall Verd, donde tuvo lugar el alzamiento de los moriscos de 1609, justo antes de su expulsión definitiva, el mismo episodio que se recuerda en las guías de Murla y Benigembla.

El pueblo que se quedó vacío y se volvió a hacer

Aquí no es una manera de hablar. En 1609, según el censo de Caracena, Orba tenía unas setenta casas; tras el decreto de expulsión de los moriscos, el pueblo quedó completamente despoblado. Hicieron falta peticiones repetidas para hacer entender que aquello no se podía dejar así, y el 9 de julio de 1611 se firmaron los capítulos de la carta de poblamiento. La primera repoblación la hicieron vecinos de Pego y de Murla; la segunda llegó de Mallorca, como ocurrió también en Ondara, donde los repobladores mallorquines venían de Manacor. Buena parte de los apellidos que hoy se oyen por la calle vienen de aquellas dos oleadas.

Senderismo: el SL-CV 92 al Castellet

El SL-CV 92 El Castellet es una ruta circular que sube hasta los restos del Castellet y ofrece vistas privilegiadas sobre Orba, la Serra de Migdia y la Serra de Segària, los valles del Pop y de Laguar, el castillo de Dénia y el Parque Natural del Montgó: uno de los mejores miradores panorámicos de toda la comarca.

El río Girona y el Racó de la Murta

El río Girona, que nace en la Vall d’Alcalà y recorre entre 35 y 40 km hasta desembocar en el delta del Almadrava, atraviesa el término de Orba y ha dejado en él un patrimonio hidráulico notable: balsas, fuentes, lavaderos y acequias de riego que todavía marcan el paisaje agrícola del pueblo. El etnobotánico Joan Pellicer documenta aquí el Racó de la Murta d’Orba y el riachuelo homónimo, que nace en los barranquitos del término y va a parar al río Girona entre Sanet i els Negrals y Beniarbeig, aguas abajo.

La adivinanza del murtó

El mirto (la murta) no es solo un topónimo en Orba: es una planta ligada a la cultura mediterránea desde la antigüedad —consagrada a Venus, presente en las enramadas de las fiestas de la Virgen—, y de su fruto pequeño y oscuro, el murtó, quedó en Orba una ingeniosa adivinanza popular que Joan Pellicer recogió en el pueblo:

Una cosa com un cigró
que té pels en el fogó.

El murtó —negro, redondito y cubierto de una pelusilla fina en el cáliz— se comía maduro en otoño y todavía da nombre a rincones del término.

La albahaca para la Virgen de Agosto

Entre los testimonios que Joan Pellicer recogió en Orba hay uno muy breve que abre una puerta grande:

Alfàbiga, ma mare en porta a l’església per la Mare de Déu d’agost.

Es el rastro local de un culto que en todo el territorio liga la Virgen de Agosto con la albahaca, hasta el punto de que en algunos pueblos se la conoce como la Virgen de las Albahacas. Pellicer explica que allí donde la tradición se mantiene viva —Gata, Bétera, Elche— el altar y la imagen se adornan con albahacas, y que el cultivo de las matas para la fiesta es todo un rito en manos de unas pocas mujeres o familias que rivalizan noblemente: las semillas se plantan el 5 de febrero, día de santa Águeda, y durante la primera luna. En Oliva incluso se hacía un concurso, y en Rafelcofer las mujeres estaban todo el día rociándolas para mantenerlas frescas.

Curiosidades

  • Una adivinanza popular recogida en Orba y en la Vila Joiosa describe la palmera con dátiles en siete palabras: «Un gegant amb les castanyes penjant» (un gigante con las castañas colgando). En Elche la dicen más larga: «un gegant molt alt, molt alt, amb les castanyes penjant».
  • En Orba, decían que el ganjol se cría por los secaderos viejos: el lirio que se agarra a las piedras de los antiguos secaderos de pasa, cuando ya nadie los usa.
  • Del olmo del río se hacían varas de carro, un uso que Pellicer documenta en Orba y en Forna.

Más información, en la web del Ayuntamiento de Orba.