Eventos en: La Canyada

Actualment no hi ha esdeveniments en La Canyada.

No obstant, et convidem a visitar i estimar La Canyada i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.

la Canyada, agua y piedra en las Valls de Biar

La Canyada es un pueblo de las Valls de Biar, en la Serra de la Solana, que formó parte históricamente del término de Biar hasta convertirse en municipio independiente en 1843. Administrativamente pertenece al Alt Vinalopó, pero su historia, su habla y su montaña son las mismas que las de su antiguo cabeza de término.

Qué visitar

La ermita de la Mare de Déu del Carme es el principal edificio religioso del pueblo, centro de la vida festiva local. La Canyada es también, junto con el vecino Biar, tierra de canteras: todavía hoy se extraen rocas para la construcción, un oficio que ha marcado la economía local durante generaciones.

La ruta del agua

La ruta del agua recorre los distintos puntos de la Canyada donde se ha rehabilitado la llamada «arquitectura del agua» —pozos, minas y lavaderos—, testimonio de la riqueza de acuíferos que ha marcado la historia de este pueblo desde tiempos antiguos. Es un itinerario corto, llano y muy didáctico, que se puede completar con el Camí dels Molins de Biar o alargar hacia los términos vecinos de Camp de Mirra y Beneixama, dentro del mismo valle.

250 años del Acto Sacramental de los Reyes Magos

La Canyada guarda una de las tradiciones más singulares y longevas de toda la comarca: el Acto Sacramental de la Venida y Adoración de los Reyes Magos al Niño Jesús, representado por los propios vecinos cada 6 y 7 de enero, con personajes bíblicos interpretados por gente del pueblo. Una tradición con dos siglos y medio de historia ininterrumpida que hace de la Canyada un referente del teatro popular religioso valenciano.

Fiestas patronales: el Carmen y San Cristóbal

Las fiestas patronales se celebran en julio, en honor de San Cristóbal y de la Mare de Déu del Carme. El día grande es el 16 de julio, con despertà, volteo de campanas, pasacalle de las peñas festeras y misa mayor acompañada de cantores de cantos tradicionales: uno de los pocos lugares donde la fiesta mayor todavía se canta a la manera antigua.

La Canyada según Joan Pellicer

Joan Pellicer recogió en la Canyada testimonios de las viejas fiestas y del habla del campo. Del Corpus recordaban una costumbre de enramada humilde y perfumada:

A Corpus escampaven pels carrers sàlvia i fulles d’orm.

Otro vecino del pueblo, Vicent Ballester Galvany, nacido el 30 de junio de 1927, le resumió su biografía en una sola frase que vale por todo un siglo de vida rural:

Llaurador des de que vaig nàixer: només vaig poder caminar, ja anava darrere la mula.

El día de la sarpassa

Pellicer también recogió en la Canyada el recuerdo de la sarpassa (la salpassa), el rito de bendición de las casas que se hacía por Pascua. El día señalado, cada casa preparaba una mesita con un mantelillo blanco y, encima, un plato con un vaso de agua, otro con un salero y un tercero con los huevos. El cura salía a recorrer el pueblo acompañado de dos monaguillos que llevaban cestas: bendecía la sal y el agua, echaba un puñadito de sal dentro del agua y después la esparcía por toda la casa. Un gesto humilde y limpio —agua, sal y huevos— que Pellicer leía como un viejo rito de purificación del hogar, de los que ligan el campo con el calendario.

Curiosidades de la Canyada

  • El citronar. Aquí a la rabaniza blanca —esa hierbecita de flor blanca que llena los bancales en primavera— la llaman la citró, en femenino, como en Beneixama, Biar, Castalla o Ibi. Y había tanta que el campo donde crecía tenía nombre propio: el citronar. Solo la Canyada y Beneixama conservan esta palabra.
  • El árbol de Navidad antes del árbol de Navidad. En la Canyada, cuando llegaba diciembre, «abans en tallaven alguna savina d’arbre de Nadal»: la sabina de la sierra hacía de abeto mucho antes de que llegaran los abetos de plástico.
  • Del huerto salían también palabras propias: aquí a los brotes tiernos del ajo espigado los llaman «coculos» y se freían con huevos, y de la uva que apenas empieza a granar se dice que «està cement». Y entre la vega de la Canyada y la de Biar se criaban en abundancia los conillets, una verdura silvestre que se comía hervida y frita con ajitos.

Más información, en la web oficial del Ayuntamiento de la Canyada.