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Agenda, activitats, concerts, senderisme i més en La Marina Alta

La Marina Alta es la comarca más oriental de Diània, la que mira al mar desde el punto más próximo a las Baleares. Entre el macizo del Montgó, el peñón de Ifac y los valles que se adentran hacia el interior, combina un litoral de acantilados y calas con un interior de pueblos de raíz morisca, campos de pasa y marjales.

La capital, Dénia, y las villas costeras de Xàbia, Calp, Teulada-Moraira y Benissa concentran el pulso turístico y marinero, mientras que tierra adentro se abren los valles de Gallinera, Laguar, Ebo y el Pop, con pueblos como Pego, Ondara, Pedreguer, Gata de Gorgos, Orba o Xaló. Espacios naturales como el Parc Natural del Montgó, el del Penyal d’Ifac y la Marjal de Pego-Oliva conviven con un patrimonio de primer orden: el arte rupestre del Pla de Petracos, en Castell de Castells, declarado Patrimonio de la Humanidad; la Cova de les Calaveres de Benidoleig; o el recuerdo de Al-Azraq, el caudillo andalusí que resistió a Jaume I desde estas sierras.

La Marina Alta y su hermana del sur, la Marina Baixa, forman de hecho una sola comarca histórica —la Marina—, que solo la división administrativa moderna separó en dos. Lo recuerda el proyecto cívico de El Camí, que une Dénia con la Vila Joiosa en un itinerario a pie de 132 kilómetros a través de las dos Marines.

Es una comarca de tradiciones vivas: los Moros y Cristianos de Dénia en honor a Sant Roc (agosto) y los de Xàbia por la Mare de Déu de Loreto (septiembre), las danzas y el bolero, la cultura de la pasa y los riu-raus donde se secaba la uva, y una gastronomía marinera que ha dado platos como la gamba roja de Dénia o el suquet.

La Marina Alta fue también, en el siglo XIX, tierra de bandoleros. El más famoso fue Josep de la Tona, un labrador de Pedreguer que comandó la temida Companyia de Segrestadors de la Marina y que siempre robaba a los poderosos, nunca a los pobres.