Eventos en: L'Orxa
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No obstant, et convidem a visitar i estimar L'Orxa i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.
L’Orxa, el castillo sobre la roca y el Estret de l’Infern
L’Orxa es un pueblo de El Comtat a orillas del río Serpis, dominado por las ruinas del castillo de Perputxent, de origen musulmán, alzado sobre una roca singular a un kilómetro del casco urbano, junto a la Serra de la Solana.
El castillo de Perputxent
El castillo de Perputxent, de los siglos XII-XIV, corona un impresionante peñasco de forma singular que alcanza los 380 metros de altitud, uno de los rincones más espectaculares de todo El Comtat. Los árabes lo conocían como Hisn Bubudjan y fue una de las fortalezas del caudillo musulmán al-Àzraq, que lo mantuvo en vasallaje hasta las revueltas de 1244-1276, el año en que murió en Alcoi. En 1269 el rey Jaime cedió la villa y el castillo a Gil Garcés de Azagra y, a finales de siglo, en 1288, Perputxent pasó a manos de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén, que lo rigió durante siglos. Desde lo alto se dominan el valle del Serpis y las sierras vecinas, el mismo territorio que al-Àzraq había defendido palmo a palmo desde la Vall de Gallinera.
El Estret de l’Infern y la Vía Verde del Serpis
El río Serpis, que nace en Alcoi gracias a los acuíferos de la Mariola, entra en el Estret de l’Infern cerca de L’Orxa tras pasar por el embalse de Beniarrés. La Vía Verde del Serpis, sobre el antiguo trazado del tren Alcoi-Gandia, recorre 13 kilómetros entre L’Orxa y Vilallonga bordeando el río, dentro del Paisaje Protegido del Serpis, pasando por el azud de l’Infern y el refugio de la Serquera antes de llegar a Vilallonga por la antigua estación del tren.
Patrimonio: fuentes y necrópolis
En el término se conservan diversas fuentes (la Font dels Olbits, els Bassiets y la Serquera), la necrópolis romana de la Canàssia, los restos del castillo de Barxella y el barranco de les Foies, un conjunto de patrimonio natural e histórico que hace de L’Orxa un pueblo rico para explorar con calma.
La noche en que l’Orxa rueda el fuego
El 24 de diciembre, l’Orxa es uno de los once pueblos diánicos que salen a la calle con antorchas de esparto para recibir el solsticio de invierno. Según el pueblo se les llama aixames, fatxos o xamel·les, y el gesto es el mismo en todas partes: encenderlas y hacerlas girar en círculo hasta que lanzan una lluvia de chispas que recuerda a un enjambre de abejas —de ahí, muy probablemente, el nombre de aixames.
Las antorchas se preparan los días previos, con talleres y salidas a la montaña a recoger esparto; algunos pueblos les añaden espliego u otras hierbas aromáticas. El etnobotánico Daniel Climent lo define como «un canto pagano al crecimiento del sol»: un ritual anterior al calendario cristiano que ha sobrevivido justamente la noche más larga del año.
Ruedan el fuego también Tibi, Xixona, Onil, Relleu, la Torre de les Maçanes, Gaianes, Fageca, Benimassot, Beniarrés y Millena —cuatro de ellos, como l’Orxa, en la cuenca del Serpis. Todos los detalles, en la Rodà de les Aixames de Diània.
L’Orxa según Joan Pellicer
Joan Pellicer, que recorrió uno por uno los árboles venerables de Diània, dejó constancia de dos joyas vegetales de l’Orxa: los almeces que se agarran a las faldas del castillo de Perputxent y, sobre todo, un arce de la fuente Cerquera que describió con cariño:
L’auró solitari i elegantíssim del runar de la font Cerquera de l’Orxa.
Entre sus informantes estaba Miquel Jordà Castanyer, cortador de madera que bajaba por el río Serpis desde Alcoi hasta l’Orxa: un oficio que explica la vieja relación de estos pueblos con el río que los une a todos.
De los remedios de aquí, Pellicer recogió uno bien curioso: el marrubio bastardo, una hierba amarga que crece por los corrales y los bordes de camino, servía para adelgazar, y en l’Orxa le tenían mucha fe:
Lleva el greix sobrer de la persona: tres tasses al dia sense por. Bullir un minut i mig.
— testimonio de l’Orxa recogido por Joan Pellicer
Más información, en la web oficial del Ayuntamiento de L’Orxa.
