Eventos en: La Vall de Laguar
Actualment no hi ha esdeveniments en La Vall de Laguar.
No obstant, et convidem a visitar i estimar La Vall de Laguar i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.
La Vall de Laguar, la catedral del senderismo
La Vall de Laguar, formada por los núcleos de Campell, Fleix, Benimaurell y Fontilles, es uno de los cuatro valles que forman el corazón de Diània —junto con Alcalà, Ebo y Gallinera— y guarda uno de los recorridos de senderismo más famosos de todo el País Valenciano: el Barranc de l’Infern, con más de 6.800 escalones excavados en la roca por los moriscos.
El Barranc de l’Infern
El Barranc de l’Infern es un desfiladero encajonado entre paredes verticales que llegan a superar los 100 metros de altura y que, en sus tramos más estrechos, no alcanzan los 10 metros de anchura. La ruta circular PR-CV 147, de 14 kilómetros y unos 6.800 escalones de piedra, sale de Fleix y sube en zigzag entre los términos de la Juvea de Enmedio y la Juvea de Arriba, atravesando cuevas, despoblados y fuentes. No es extraño oír cómo la llaman “la catedral del senderismo”: se puede hacer entera a pie o combinando senderismo y barranquismo en el descenso. El mismo barranco comunica el término con la vecina Vall d’Ebo.
El Cavall Verd y la última resistencia morisca
Al sur del valle se alza el Cavall Verd (793 m), una montaña de la sierra del Penyal —también conocida como la montaña de Pop— que Laguar comparte con Benigembla, ya en la Vall de Pop, y que fue el escenario de la última gran resistencia de los moriscos valencianos. A mediados de noviembre de 1609, unas 17.000 personas de la Vall de Pop y de toda la comarca se instalaron arriba, armadas con hondas y piedras, para plantar cara a los tercios de Nápoles y Sicilia; el combate, desigual, acabó en derrota. De aquellos días nace la leyenda del caballo verde que los moriscos esperaban en vano para salvarse, y la de la reina mora que, antes que dejar su tierra, se lanzó al vacío desde el punto más alto. Todavía se habla del tesoro escondido en la Cova Foradada y de los restos del castillo de Pop, la fortaleza de los últimos días de defensa, que da el segundo nombre a la montaña.
El canto de las campanas de Laguar
Entre las leyendas que todavía conservan los descendientes de aquellos moriscos, incluso al otro lado del Mediterráneo, hay una muy tierna sobre el diálogo de las campanas de los tres pueblos del valle. Las grandes de Campell, el pueblo bajo, repicaban con voz grave, y las pequeñas de Fleix, el pueblo del medio, les respondían:
Campell: «Penques i col, penques i col…»
Fleix: «Ja en tenim! Ja en tenim!»
Dicen que, en los días de fiesta grande, cuando repican todos los campanarios del valle a la vez, todavía se puede oír esta vieja canción.
Las hierbas del barranco
Las umbrías y los matorrales del valle han dado siempre hierbas para la casa y para la botella. Aquí, a la oreja de liebre la llaman rabet de gat, igual que en Gorga y Pedreguer: una planta de pasto seco que se tomaba para la inflamación y las piedras del riñón y que forma parte de muchas recetas de herberet, la bebida que Diània Televisió documentó en siete capítulos en la serie Herbero Diànic.
En Benimaurell, Joan Pellicer recogió la fama de otra hierba de montaña, la iva o sempreviva (Ajuga iva), que los vecinos tenían por la mejor para cerrar heridas. La resume un refrán muy redondo —«Iva, tot mal esquiva»— y la confirmaba el testimonio de un vecino con palabras que no dejan duda:
«La millor herba per a curar ferides, fresca o bullida, millor encara que l’olivarda. Em va curar un tall de dos dits de fondo.»
Los núcleos del valle
Fleix es el punto de partida habitual de la ruta, con aparcamiento para los excursionistas. Campell y Benimaurell conservan el ambiente tranquilo de los pueblos de montaña de la Marina, mientras que Fontilles es conocido por el antiguo sanatorio antileproso que le da nombre, un referente histórico internacional en la lucha contra la lepra.
Más información, en la web oficial del Ayuntamiento de La Vall de Laguar.
