Eventos en: Gorga

Actualment no hi ha esdeveniments en Gorga.

No obstant, et convidem a visitar i estimar Gorga i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.

Gorga, el olivo de 2.000 años con una casa dentro

Gorga es un pueblo pequeño de El Comtat que esconde, en el área del Racó de Felip, en el valle del Travadell, uno de los seres vivos más singulares de toda la comarca: un olivo de más de 2.000 años con el tronco hueco tan grande que una vez sirvió de vivienda.

Con poco más de doscientos sesenta habitantes y 9,11 km² de término, Gorga se considera la capital del valle de Seta: no por tamaño, sino porque es el cruce donde se encuentran todos los caminos de la zona. Por el término bajan el río de Seta y el río de Penàguila —el río Frainos— y una veintena larga de barrancos con nombre propio.

Qué visitar en el pueblo

La iglesia de la Asunción, del siglo XVIII, guarda una talla de la patrona y un retablo atribuido a Joan de Joanes. El Palacio de los Marqueses de Ariza preside la plaza Mayor con su portal majestuoso, y por las calles del pueblo se pueden ver los “Sants de Carrer”, los típicos azulejos cerámicos dedicados a santos tan habituales en la comarca.

De un castillete de vigilancia a cuatro linajes de señores

Gorga nace como pueblo musulmán, y el motivo es estratégico: desde aquí se vigilaban los caminos de entrada al valle de Seta y al valle de Travadell, y por eso se levantó un castillete. Aquel castillo ha desaparecido, pero ha quedado una cosa: los restos de la torre de entrada se transformaron en el palacio de los marqueses de Ariza, que todavía preside el núcleo urbano.

Conquistado el territorio por Jaume I, hacia 1248 se repobló la zona con cristianos, y ese mismo año Doménec Pérez consta como primer señor de Gorga. A finales del siglo XIII el lugar pasó a manos de Roger de Llúria —el famoso almirante de la Corona de Aragón, el mismo que levantó el palacio de Cocentaina—, y parece que en ese periodo Gorga se convirtió en señorío independiente de Alcoi. Después fue de los marqueses de Guadalest (desde el siglo XVI) y, finalmente, de los marqueses de Ariza, que fueron sus últimos señores hasta principios del siglo XIX. (Fuente: Acadèmia Valenciana de la Llengua, Toponímia dels pobles valencians: Gorga, de Jaume Climent de Benito.)

El Racó de Felip y el Olivo Milenario

En el valle del Travadell, el Racó de Felip esconde el olivo que es, sin duda, el atractivo natural más singular de Gorga: más de dos mil años y un perímetro de trece metros. El tronco, hueco por dentro, llegó a servir de vivienda a una familia entera. Y lo más sorprendente no es eso: es que, a pesar de todo, el árbol no ha dejado nunca de dar aceitunas.

Sant Blai y las tonyes gigantes

En febrero, por Sant Blai, Gorga celebra una de las fiestas más golosas del Comtat: la bendición de los panes. Los festeros llevan a la iglesia tonyes gigantes adornadas —con flores de azúcar, entre otras cosas—, se bendicen y después se reparten entre el vecindario. Hay desfile con música y procesión con la imagen del santo, pero lo que la gente recuerda es el pan.

Fiestas mayores: la Mare de Déu de Gràcia

Las fiestas mayores se celebran a principios de septiembre, dedicadas a la Mare de Déu de Gràcia, cuya imagen —posiblemente del siglo XVI— se venera en la iglesia. El programa incluye procesiones, ofrenda de flores, romería y una escenificación de la aparición de la Virgen representada por los propios vecinos: teatro popular en la calle, como en la Canyada con sus Reyes Magos o en Camp de Mirra con el Tratado de Almirra.

Detrás de toda fiesta hay una banda: en Gorga es la Agrupación Musical El Deliri, con más de cien años de tradición y un papel central en la vida del pueblo.

Juegos y fiesta: Gorga según Joan Pellicer

El etnobotánico Joan Pellicer, que entrevistó en Gorga a labradores y pastores como Ximo Brotons “El Curro” o Joaquim Pasqual —«vaig nàixer pasturant», le decía—, dejó recogidos en el pueblo juegos de niños que la primavera traía con las espigas del margall bord, que en Gorga llaman alça-tapons:

Hi ha el joc primaveral de tirar espigues de margall bord contra la roba de les xicones, puix amb facilitat s’hi queda enganxada la punta com un dardell o una fletxa. I també el joc de fregar una espiga damunt del braç perquè se’n puge cap amunt.

Y cuando llegaba el frío, la fiesta era otra: la noche de Navidad los niños de El Comtat corrían las xameles, unas antorchas de espliego encendidas que giraban por las calles. En Gorga, cuando no había espliego, se las apañaban con belatge, una costumbre que el pueblo comparte con vecinos como Benilloba, Fageca o el Castell de Guadalest:

Per a fer xameles: si no n’hi havia espígol, es feien de belatge.

El “rabet de gat” de Gorga

Las palabras del campo cambian de pueblo a pueblo, y Gorga es un buen ejemplo: aquí, a la oreja de liebre —una planta de matorral seco que en otros lugares llaman candelera o clavellet de pastor— se le dice rabet de gat, igual que en Pedreguer o la Vall de Laguar. Se usaba para la inflamación y las piedras del riñón, y es también ingrediente del herberet.

La coronela, para el constipado

De las mismas conversaciones de Pellicer con los labradores de Gorga sale un remedio breve y práctico, de los que se pasaban de boca en boca: la coronela —una hierba de linde muy apreciada en todo el territorio para la tensión y para «rebajar la sangre»— servía también para plantar cara al resfriado, y se despachaba con una receta de tres palabras:

Una tassa de coronela i a fer la mà el constipat.

Senderismo: la ruta de Balones, Gorga y Millena

Una ruta circular de unos 10 km y dificultad fácil enlaza Balones, Gorga y Millena, y condensa en un solo recorrido algunos de los atractivos más curiosos de El Comtat: el olivo milenario de Gorga, los restos de una torre musulmana y los petroglifos de Balones, y el olmo centenario de Millena. Un itinerario ideal para hacerse una idea de cómo son los pueblos más pequeños de la comarca en un solo día. Desde Gorga salen también las carreteras hacia Quatretondeta, Benasau y Penàguila: es el cruce del valle.

Más información, en la web oficial del Ayuntamiento de Gorga.