Eventos en: Margarida
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No obstant, et convidem a visitar i estimar Margarida i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.
Margarida, la aldea de Planes que guarda un castillo, un mercado de la tierra y la memoria de Al-Azraq
Margarida es una aldea del término municipal de Planes, en la comarca del Comtat, situada unos 4 km al este del núcleo principal. De origen andalusí y antigua villa de moriscos hasta la expulsión de 1609, hoy es conocida sobre todo por su Mercat de la Terra, por la fiesta tradicional del Aixabigó y por los restos del castillo medieval que corona la montaña de Cantacuc.
Una aldea con raíces andalusíes
Margarida nació como alquería de origen musulmán y, junto con Benialfaquí y Catamarruc, formaba parte de la antigua Baronía de Planes. Tras la conquista de Jaume I la población continuó siendo mayoritariamente morisca hasta el decreto de expulsión, cuando la aldea contaba una veintena larga de casas. Todavía hoy, el término de Planes mantiene esa estructura de núcleo principal y aldeas desperdigadas por la montaña, una huella que se nota en el paisaje y en el nombre de cada partida.
El castillo de Margarida y el pacto del Pouet
En lo alto de la montaña de Cantacuc, cerca de los 700 metros de altitud, se conservan las ruinas del castillo de Margarida. En el peñasco donde se asienta se han localizado restos de la edad del bronce, de una ocupación romana de los siglos II-III y de otra musulmana entre los siglos XI y XIII, antes de que se levantara la fortificación que ha llegado, ya en ruinas, a nuestros días.
El castillo es escenario de un episodio de primera magnitud en la historia valenciana. Según la base de datos de señoríos históricos valencianos de la Universitat de València, que cita el pergamino conservado en el Archivo de la Corona de Aragón, en abril de 1244 el infante Alfonso, hijo de Jaume I, firmó con Al-Azraq el pacto del Pouet, un tratado de vasallaje redactado a la vez en árabe y en aragonés: el caudillo entregaba ocho castillos —Pop y Tàrbena de inmediato; Margarida, Xeroles, Castell y Gallinera al cabo de tres años— y se reservaba para él los de Alcalà y Perputxent.
La figura de Al-Azraq continúa bien viva en la memoria diánica: el escritor de Beniarrés Just I. Sellés le ha dedicado el libro Al-Azraq, el visir que somiava la Muntanya, presentado precisamente en el Mercat de Margarida, y otros pueblos diánicos como el Ràfol d’Almúnia han conmemorado sus 750 años con representaciones teatrales.
Hoy el acceso al castillo se hace por un camino rural que sale de Catamarruc en dirección al Mas de Cantacuc; la escalera que subía a la torre superior fue volada, según la tradición oral, hacia los años 30 del siglo XX por motivos que se desconocen.
De Al-Azraq a los marqueses de Cruïlles
Pocas alquerías de cuatro casas han cambiado tantas veces de señor. El mismo archivo documenta la cadena entera: en 1258 Jaume I da el castillo de Margarida, con las alquerías de Margarida y Llombo, a Gil Eximén de Segura; en 1265 es señor el caballero Pere Sabata d’Alzira; en 1325 Jaume II ha de arbitrar el pleito entre doña Ilària, hija de Roger de Llúria, y Ot de Montcada por la posesión de Planes y Margarida; en 1355 pasa a los Xèrica; y en 1378 Pedro IV el Ceremonioso lo regala, junto con Cocentaina, Planes, Llombo y la Torre de les Maçanes, a su esposa la reina Sibila de Fortià. Aún hay más: en 1563 es señor Miquel Fenollar, en 1611 aparece como «lugar de moros» de los Cardona y, en el siglo XVIII, la aldea forma parte del patrimonio del duque de Maqueda y marqués de Elche, que en 1769 la vende, con toda la baronía de Planes, a los marqueses de Cruïlles.
Senderismo: la ruta del Gorg del Salt y el castillo
Desde el mismo pueblo sale una ruta circular de dificultad moderada que combina el paso por el Gorg del Salt, las ruinas del Corral del Teular y el Pont de les Calderes, con una subida opcional -fuera de camino y cruzando el azud si el río baja crecido- hasta los restos del castillo de Cantacuc; las fichas de esta y otras salidas quedan recogidas en el catálogo de rutas de Margarida en Wikiloc. Hay también una variante en BTT que enlaza Planes, Cantacuc, la font del Condoig, Margarida y Catamarruc en un mismo circuito, ideal para combinar patrimonio y naturaleza en una sola salida.
El Mercat de Margarida
Margarida acoge periódicamente su Mercat de la Terra, dedicado a los productos de proximidad, ecológicos y artesanales: pan, embutido, queso, verdura de temporada, vino y cerveza artesanal, siempre “de la persona productora a la consumidora”. Alrededor del mercado se organizan talleres infantiles, pequeñas excursiones y actuaciones musicales y teatrales que han traído hasta el pueblo nombres como Lluís El Sifoner, Xavi Castillo, Lalo Kubala, Dani Miquel, Manel Arcos o el Grup de Danses de la Baronia de Planes. En algunas ediciones, el mercado se ha integrado en un ciclo comarcal de Mercats de la Terra junto con Benilloba y l’Orxa, coincidiendo con la Semana Santa.
La fiesta del Aixabigó
Ligada al Carnaval, Margarida mantiene la tradicional fiesta del Aixabigó, que recuerda una antigua costumbre del pueblo:
Per Carnestoltes queda prohibit anar a treballar, així doncs, tot aquell que es bote la prohibició serà «perseguit» pel terme. Una vegada atrapades i atrapats, se’ls col·loca a dins de l’Aixabigó (una xarxa gran que s’aprofitava per a traslladar palla, entre altres coses, amb cavalls) i són traslladats al mig de la plaça de Margarida. Una vegada allí, se’ls «manteja», i queden observats per tot el veïnat.
La fiesta grande, en cambio, es de verano: la patrona de Margarida es la Mare de Déu del Pilar y las fiestas se celebran el tercer domingo de agosto, en torno a la iglesia de Sant Francesc, que históricamente ha dependido de las parroquias de Catamarruc y de Planes.
La Font del Condoig, una maravilla de Pellicer
Entre el paisaje de Margarida destaca la Font del Condoig, uno de los parajes que el etnobotánico Joan Pellicer i Bataller incluyó entre sus “Meravelles de Diània” y que es, además, uno de los pocos puntos del territorio donde todavía se da la lengua de ciervo. Pellicer describe su entorno como una auténtica página de vegetación de río:
Tota una ben il·lustrada i il·lustrativa pàgina d’un àlbum de vegetació fluvial, oberta al visitant curiós i respectuós, a la ratlla del terme de Margarida i Beniaia, les aigües de la qual arriben al Serpis a través del barranc de l’Encantada.
Ese mismo barranco, ya como “de l’Encantà”, es el que da nombre a la leyenda de la mora encantada que Beniarrés conserva río abajo: sus aguas nacen, pues, bien cerca de Margarida. El Mercat de Margarida ha rendido homenaje a Pellicer con excursiones hasta la fuente, manteniendo vivo el vínculo entre el pueblo y el hombre que documentó durante más de tres décadas los usos tradicionales de las plantas de las comarcas centrales valencianas.
Margarida quiere decir perla
Hay una coincidencia que a Pellicer le habría gustado. En los matorrales umbríos de estas montañas —las del Montgó, la Safor, la Serrella, la Xortà o la Mariola— crece un endemismo que él describe como una «esplendorosa margaridera valenciana» y que lleva un nombre hecho a medida del territorio: la margarida diánica (Leucanthemum gracilicaule), también llamada margarita fina o valenciana. Y en el catálogo, bajo esa flor, Pellicer deja caer el apunte:
Margarida és un nom místic, ens diu amb els ulls oberts Marguerite Yourcenar, i a través del grec, que l’ha pres del vell irianià, vol dir perla.
Curiosidades: la nyestolera y los gospinets
El territorio diánico tiene decenas de nombres para el aladierno —mesto, nesto, nyesto, nyéstol, nyestro, nyisto, palomesto, soflama—, pero solo en Margarida se le llama nyestolera. Y se usaba como en todas partes: «dos o tres tasses de nyestolera per al constipat i baixar la sang» (dos o tres tazas de nyestolera para el constipado y bajar la sangre). Otro nombre local, este de sonoridad inmejorable, es el de los gospinets: así llaman en Margarida y en Planes a los frutos espinosos que se enganchan a la ropa y al pelo de los perros y que en otros pueblos son arranca-monyos, rasca-monyos o enganxa-monyos. También son de Margarida el nombre de la peixca-conillera, la cama-roja roja y la vidriella.
Más información sobre Margarida y el resto de aldeas del término, en la web del Ayuntamiento de Planes.
