Eventos en: Turballos

Turballos Diània

Turballos, un pueblo ecologista y pacifista

«La feliz y fértil villa de Turballos. Antigua y pulcra, sólida y abierta como el carácter y el espíritu de sus abnegados pobladores y pobladoras». Así describe Joan Pellicer este rincón encantador situado en las laderas soleadas del Benicadell, y muy cerca de los pueblos de Gaianes, Beniarrés, Setla de Nunyes o Alcosser de Planes.

Esta bonita villa, actualmente una pedanía de Muro, es uno de los lugares más singulares de Diània. Quedó prácticamente deshabitada durante la década de los años sesenta, hasta la llegada de Vicent Micó unos años después: nacido en L’Olleria en 1928 y ordenado sacerdote en Gandia en 1953, fue también un destacado activista de la no violencia, miembro de la Plataforma 0,7% y del Movimiento de Objeción de Conciencia. “El Padre Vicent”, como se le conoce, impulsó, junto con algunos matrimonios, la creación de una comunidad pacifista y ecologista. Así, restauraron buena parte del pueblo conservando la construcción tradicional y dotándolo de herramientas para su autosuficiencia: una almazara, granja, telares y huertas repartidas por toda la población. Vicent Micó vivió en Turballos hasta su muerte, el 11 de enero de 2018.

Qué visitar en Turballos

Dar un paseo por Turballos. Conocer los pueblos de Diània es un reencuentro con lo que somos. El carácter de los valencianos son sus pueblos. Solo dar un paseo por las calles de Turballos ya es un alimento para el espíritu.

Si os animáis a visitar Turballos, podéis ver la bonita iglesia prerrománica dedicada a San Francisco de Paula. Una pequeña iglesia sin electricidad, situada en un lugar muy soleado, con una bonita morera que custodia sus puertas. Si os fijáis, leeréis diferentes eslóganes pacifistas y antinucleares en su fachada.

La fuente de la carrasca de Turballos es un paraje encantador situado a un paseo corto desde el núcleo del municipio. Un lugar perfecto para descansar, refrescarse o hacer un picnic con familiares o amigos. Joan Pellicer la cita dos veces en su catálogo del territorio diánico: una por el prado espeso y delicioso que crece allí, y otra para anotar entre los árboles destacables de Diània «los olivos de arriba de la fuente de Turballos».

También podéis ver la Cova de la Dona, un lugar muy curioso de piedra natural, a un breve paseo desde Turballos.

Iglesia Turballos

Senderismo en Turballos

Turballos es una población que invita al senderismo y a otros deportes de montaña. Podéis hacer una bonita ruta pasando por la Cova de la Dona y la Cova del Moro, el yacimiento de la Edad del Bronce “El Cercat”, hasta llegar a Gaianes y de nuevo a Turballos.

También un paseo para toda la familia, por la Albufera de Gaianes y Alcosser de Planes.

Turballos cau de raboses i Gaianes la llobera, Muro l’avivador de la gent malfaenera

Fiestas en Turballos

Las fiestas de Turballos se celebran el tercer fin de semana de septiembre. En el mes de mayo también se celebra la Festa del Benicadell, donde se reivindica la cultura popular, el medio ambiente y la sostenibilidad.

Cabe señalar que Turballos es una de las sedes del intercambio de semillas tradicionales. Un evento para reivindicar el mundo rural y la agricultura ecológica de proximidad.

También se suelen celebrar a lo largo del año algunas fiestas en clave valenciana, como la Festa Estellés, cuacuentos, danzas, etcétera.

Dónde dormir y comer en Turballos

No hay muchos lugares en Turballos para dormir o comer. El pueblo no cuenta con bar ni restaurante. Pero podéis echarle un vistazo a la Finca Mariposa, un lugar perfecto para pasar unos días y descubrir los parajes del Benicadell y sus pueblos.

Font de la Carrasca Turballos

Cavanilles sobre Turballos y Setla de Nunyes

Según Cavanilles, el pueblo de Turballos era una aldea de 18 vecinos, y resalta la utilización del agua del río Agres.

A continuación podéis leer el fragmento:

“Tres quartos de hora hácia el poniente de este pueblo está Turballos. Aldea de 18 vecinos, anexo de Setla, que tiene 74. Sus términos reunidos tienen tres quartos de nora de norte a súr y apenas la mitada de oriente a poniente. El suelo es desigual, de tierra rojiza en las cercanías de Turballos y de albarís en las de Setla. Sus vecinos aprovechan las aguas del rio Agres, que distribuyen por los campos reducidos a graderias en largas cuestas de los ribazos del rio. Los campos de Turballos no pueden disfrutarlas por su mucha altura, però se riegan con las de una fuente copiosa que sale por entre las peñas. Los frutos de esta parroquia se reducen a 200 cahices de trigo, otros 200 de maíz, 300 arrobas de aceite, 100 cántaros de vino y 150 libras de seda.”