Eventos en: Rotglà i Corberà
Actualment no hi ha esdeveniments en Rotglà i Corberà.
No obstant, et convidem a visitar i estimar Rotglà i Corberà i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.
Rotglà i Corberà, dos alquerías que se hicieron un pueblo
Rotglà i Corberà es, como indica su nombre doble, la unión de dos antiguas alquerías musulmanas independientes de la Costera, fusionadas en un solo municipio en 1854 tras siglos de vidas paralelas.
De dónde vienen los dos nombres: dos propietarios medievales
Ambos nombres son, en origen, apellidos de propietarios de alquerías de la huerta de Xàtiva, según recoge el fascículo de toponimia de la Acadèmia Valenciana de la Llengua. Rotglà viene del antropónimo Rotlà: ya en 1358 se documenta una alquería de Bartomeu Rotlà, y en 1373 la alquería d’en Rotlà, que a mediados del siglo XV se conocía como l’Alcúdia Blanca antes de tomar definitivamente el nombre de su dueño. Rotlà es la forma etimológica y Roglà la de la pronunciación (documentada desde el siglo XVI); el nombre oficial, Rotglà, es un cruce de las dos. Todavía la carta de poblamiento de 1611 cita a Joan Rotlà como señor del lugar. Corberà, por su parte, viene de “la d’en Corberà”, una alquería documentada al menos desde 1423.
Dos alquerías desde la conquista
Las primeras referencias del lugar se remontan al entorno de 1240, cuando Jaime I hizo donaciones a Joan d’Uncastillo y otros pobladores: esas alquerías se consideran el origen de los actuales pueblos de la Costera. Originariamente, Rotglà y Corberà eran dos alquerías musulmanas independientes que, tras la conquista, pasaron a manos de caballeros y ciudadanos de Xàtiva. En 1535, Rotglà se constituyó como parroquia propia para los moriscos, separándose de Xàtiva, mientras que Corberà seguía su propio camino.
Todavía en el siglo XVIII eran dos cosas diferentes: Corberà aparece en 1752 entre las posesiones del marqués de Bèlgida, Josep V. Bellvís de Moncada -el mismo linaje que señoreaba el Ràfol de Salem-, y Rotglà consta en 1765 como señorío de Marc Antoni Aracil, con 344 habitantes. La fusión en un único municipio no llegaría hasta 1854.
Cavanilles ya los vio juntos
Sesenta años antes de que se unificaran sobre el papel, el naturalista Cavanilles ya no los distinguía sobre el terreno. Al recorrer la Costera anotó que «Roglá y Corverá son los mas orientales, cuyas calles y edificios se hallan contiguos»: las calles de un pueblo ya tocaban las del otro. De toda la retahíla de pueblos de la Costera dijo algo que todavía los retrata:
Tan pròxims entre si que més bé pareixen una població amb alguns intervals que pobles diferents.
Junto con Torrent sumaban entonces 200 vecinos, y lo que cosechaban da la medida de aquella economía: 270 cahíces de trigo, 650 de maíz, 1.200 cántaros de vino, 1.400 arrobas de aceite y 700 libras de seda.
Fiestas: el Cristo de la Verdad y la Socorreta
Las fiestas patronales de Rotglà i Corberà se celebran la primera quincena de septiembre en honor a dos titulares que vienen, precisamente, de los dos núcleos: el Crist de la Veritat (Cristo de la Verdad) y la Mare de Déu dels Socors, a la que en el pueblo llaman la Socorreta. El programa reparte los días entre la gente: día de los mayores con cena para los jubilados, día de los niños, día del Cristo -con misa, mascletà, procesión y desfiles-, día de la paella, y un correfoc que enciende el inicio de la semana.
Toni Cucarella, el escritor que eligió Rotglà
Nacido en Xàtiva en 1959, Toni Cucarella es uno de los novelistas valencianos más reconocidos de las últimas décadas, ganador entre otros del Premi Ciutat de Badalona y el Premi de la Crítica dels Escriptors Valencians con L’última paraula (1998) y del Premi Andròmina dels Octubre con Quina lenta agonia, la dels ametlers perduts (2003). Joan Pellicer, en su investigación etnobotánica por el territorio diánico, lo entrevistó como vecino ya establecido en Rotglà, donde el escritor -que antes de dedicarse a las letras había sido albañil, peón, vendimiador, carpintero, herrero, recolector de fresones y librero, entre muchos otros oficios- ha fijado su residencia.
Senderismo: la Costera de Ranes
Rotglà i Corberà forma parte de la Ruta de la Costera de Ranes, un itinerario de 12 km (ampliable a 16) que enlaza seis pueblos de esta subcomarca histórica: Vallés, Cerdà, Torrella, Llanera de Ranes, Rotglà i Corberà y la Granja de la Costera. Es una ruta fácil y bien señalizada, apta para caminar, ir en bici o a caballo, que pasa por ermitas, iglesias, antiguos palacios, lavaderos y fuentes de estos pequeños pueblos agrícolas.
De la ermita de Corberà al Museo del Tabaco
La iglesia de los Sants Joans es el principal templo del núcleo de Rotglà, mientras que la ermita de la Mare de Déu dels Socors, en Corberà, fue la parroquia de este pueblo antes de la fusión con Rotglà. Uno de los atractivos más singulares del municipio es el Museo del Tabaco, inaugurado en 2008, que recuerda el peso que tuvo este cultivo en la economía local.
Más información, en la web del Ayuntamiento de Rotglà i Corberà.
