Eventos en: Palma de Gandia
Actualment no hi ha esdeveniments en Palma de Gandia.
No obstant, et convidem a visitar i estimar Palma de Gandia i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.
Palma de Gandia, el pueblo del acueducto de l’Arcada
Palma de Gandia es un municipio de la Safor en el valle fértil que riegan el Serpis y el Vernissa, bajo la mirada de la Serra Falconera. Un pueblo de raíz medieval donde el agua -captada, conducida y repartida desde hace siglos- sigue siendo el hilo conductor del paisaje.
De la alquería de 1238 al linaje Perer
Tras la reconquista de 1238, la alquería de Palma fue donada a Gausbert del Perer, y en 1261 ya había colonos cristianos establecidos en el término. La iglesia de Sant Miquel Arcàngel, el principal monumento del pueblo, tiene su origen en 1392, aunque ha sido muy reformada a lo largo de los siglos: conserva una nave gótica y un campanario neogótico de 1912.
Cuatrocientos cuarenta años de señor con hábito
Hay un detalle que explica buena parte de la historia de Palma: desde el 2 de septiembre de 1390 y hasta la desamortización de 1835, el pueblo estuvo gobernado por los monjes jerónimos del monasterio de Sant Jeroni de Cotalba, en Alfauir. Casi cuatro siglos y medio con el mismo señor, y un señor de convento: eso marca el reparto del agua, los cultivos, las rentas e incluso el calendario de fiestas.
Más de 500 años junto a Ador
Palma caminó unida a Ador durante más de cinco siglos, bajo un mismo gobierno municipal, hasta que en 1841 ambos pueblos pidieron y consiguieron independizarse como municipios separados. Todavía hoy los dos pueblos vecinos mantienen ese vínculo histórico bien presente.
La presa y el acueducto de l’Arcada
El patrimonio hidráulico de Palma de Gandia -la presa del castillo de Palma y el acueducto de l’Arcada, de los siglos XV-XVI- son vestigios del sistema de riego histórico del río Serpis, que todavía hoy explica buena parte del paisaje de naranjales del municipio. En la partida de Marxuquera se conservan otras piezas de ese mundo del agua: el lavadero de Sant Miquel y les Arcadetes.
La Fiesta de les Alfàbigues
Por la Virgen de Agosto, Palma de Gandia celebraba tradicionalmente la Festa de les Alfàbigues (fiesta de las albahacas): las festeras, clavariesas o mayoralas de la fiesta criaban con cuidado macetas de albahaca -a la sombra de una higuera y con mantillo de higuera, según le contó al etnobotánico Joan Pellicer una vecina del pueblo- y el día de la fiesta las exponían dentro de la iglesia como ofrenda a la Virgen. Una costumbre humilde y casera, compartida con variantes propias en otros pueblos de la Safor y la Marina -en Orba todavía recuerdan que su madre llevaba albahaca a la iglesia, y en Oliva se hacía concurso-, y que todavía resuena en las fiestas mayores de la última semana de agosto.
El té de roca de su padre
En las peñas de la sierra de Marxuquera se cría el té de roca, la taza de montaña de toda la vida -esa hierbecita que, como decía el naturalista Josep Mascarell i Gosp, «es amiga de antiguo» y se tomaba tras una cena copiosa o los días que uno se levantaba descompuesto del intestino. En Palma de Gandia, el testimonio que recogió Joan Pellicer no habla de dosis ni de remedios, sino de una costumbre de casa:
Mon pare, tots els anys, anava a fer-ne, de te de roca.
Una frase de pocas palabras que resume siglos de subir a la sierra a recoger lo que la montaña ofrecía.
Fiestas: el Cristo de la Salud y los Moros y Cristianos
El patrón del pueblo es el Cristo de la Salud, y las fiestas patronales caen a la entrada del otoño, del 28 al 30 de septiembre, repartidas entre tres advocaciones: la Divina Aurora, Sant Miquel -titular de la parroquial- y el propio Cristo de la Salud. Las fiestas mayores se celebran la última semana entera de agosto, y los Moros y Cristianos, desde la segunda semana de julio.
Marxuquera y la Cova de la Clau
La sierra de Marxuquera ocupa buena parte del noroeste del término y alcanza los 503 metros, donde acaba en la Creu Blanca. En sus parajes y en la fuente de Murtera se puede practicar senderismo entre secanos y huerta, mientras que la Cova de la Clau conserva pinturas rupestres de gran valor.
Curiosidades de Palma
- En el catálogo de Joan Pellicer, el informante de Palma de Gandia es Carles Vidal Minyana (nacido el 1 de enero de 1929), y Pellicer lo describe junto con Consol, su mujer, de Daimús, con una fórmula que vale por un retrato: «matrimonio muy amante de las plantas».
- Aquí, al cabello de la Virgen -la cuscuta, esa mata de hilos rubios que se enreda sobre otras plantas- le llaman «el moño de la Virgen».
- De la cardinxa -el cardo santo- decían que el corazón de la alcachofita se come crudo; pero la raíz, en cambio, servía para algo muy distinto: aturdir las anguilas y los peces del río, un truco de pesca que Pellicer también documentó en el pueblo.
- Las semillas de hinojo, que saben a anís, se daban «para que echen gases los niños».
- Y una manera de decir de Palma que hace sonreír: «está más buena que una zanahoria».
Más información, en la web del Ayuntamiento de Palma de Gandia.
