Eventos en: Benifato

Actualment no hi ha esdeveniments en Benifato.

No obstant, et convidem a visitar i estimar Benifato i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.

Benifato, entre el castillo de Sant Josep y la Serra d’Aitana

En el corazón del Valle de Guadalest, Benifato guarda un castillo de origen musulmán al que solo se puede acceder por un túnel excavado en la roca, y es la entrada más habitual para subir a la Serra d’Aitana (1.558 m), el techo de la Marina.

Un pueblo pequeño de raíz morisca

Benifato, con solo 11,9 km² de término, es el municipio más pequeño de la Marina. Nacido como una alquería musulmana, mantuvo una población morisca de 40 familias hasta la expulsión de 1609. En 1611, el Marqués de Guadalest concedió una nueva carta de población, y las familias que echaron raíces venían mayoritariamente de Mallorca —el mismo perfil de repoblador que un año antes había llenado las calles de Tàrbena. La huella de aquellas familias es visible todavía en algunos apellidos del término. Hoy Benifato conserva la antigua trama urbana andaluza, de calles estrechas y empinadas, con fuentes que adornan las pequeñas plazas del pueblo.

Qué visitar en Benifato

El castillo de Sant Josep corona el punto más alto del pueblo, sobre un peñasco desde el que domina todo el valle; es un antiguo sistema defensivo musulmán al que solo se accede por un túnel tallado en la roca. El conjunto formado por Benimantell, Beniardà, Confrides, Benifato, l’Abdet y Guadalest fue declarado conjunto histórico-artístico en 1974, y todavía hoy se reconoce en todos ellos la huella de siglos de cultura andaluza.

Senderismo en Benifato

Desde Benifato sale la ruta clásica de subida a la Serra d’Aitana (señalizada como PR-CV 21), que sube hacia el área recreativa de la Font de Partegat, pasa por la Font Forata y su bello salto de agua, y atraviesa el estrecho y espectacular Passet de la Rabosa —un sendero botánico— antes de llegar a las cimas. Por el camino se pasa también por los antiguos neveros de Aitana, testimonio del comercio del hielo de siglos pasados y origen de muchas de las veredas de ganado que hoy se usan como rutas de senderismo.

Vale la pena detenerse en la misma Font de Partegat, que Joan Pellicer describía como una fuente fría sombreada por una «formidable i frondosa arbreda de xops blancs»: uno de los rodales de árboles más bellos que inventarió en todo el territorio diànic.

El árbol del oro

Hay una semana al año en que vale la pena subir a Benifato solo para mirar la montaña. En el Valle de Guadalest, al auró —el árbol que en otros lugares de Diània llaman oró— le han dado un nombre que lo explica todo: l’arbre de l’or (el árbol del oro). Y es que, como escribía Pellicer, el gran momento del auró es el otoño, cuando agarrado a los riscos «muda de color el frondós fullatge que inventa les mil i una tonalitats, matisos i subtileses del groc, l’ocre i el vermell».

El mejor rodal de aurones de toda la sierra queda dentro del término de Benifato: el bosquecillo del pedregoso de los Teixos d’Aitana, entre el Cantalar y el Penyó Mulero, alfombrado de valeriana roja. Un bosque caducifolio de montaña mediterránea, a dos pasos de la playa.

Los sabores de Benifato

Joan Pellicer, en su tesis etnobotánica, deja constancia de la buena cocina de montaña de Benifato: los minxos de col y acelgas, la paella de bacalao y coliflor o los guisos con ñoras. Y cuando habla de las setas, recoge una sentencia que los vecinos dicen con orgullo, porque el panical —un cardo espinoso que crece en las alturas— hace brotar a sus pies una de las setas más preciadas:

El panical fa les millors gírgoles que hi ha.

Fiestas en Benifato

Las fiestas patronales, en honor a Sant Miquel, se celebran del 25 al 29 de agosto, con ofrenda floral, misa solemne y procesión en honor al patrón, y el tradicional gazpacho manchego servido en la plaza del pueblo. El 29 de junio, por la Fiesta de Sant Pere, el pueblo celebra una jornada tradicional que reúne a vecinos y visitantes.

Curiosidades de Benifato

Uno de los vecinos que Pellicer entrevistó para su tesis sobre el territorio diànic fue Miquel Fracés i Fracés, “El Ventero”, pastor de Benifato hasta los 23 años, que resumía así su vida en el pueblo:

Després ja m’he dedicat a l’agricultura i a viure per ací i en pau, a viure.

Y otro dato propio del pueblo: la varilla que hace volar los cohetes de fiesta salía de aquí cerca. En Benifato se cortaba la cañita de la boga —la planta de los cañaverales húmedos— para hacer las varillas de los cohetes, un oficio pequeño que unía la montaña con la pólvora de las procesiones.