Eventos en: Almoines

Actualment no hi ha esdeveniments en Almoines.

No obstant, et convidem a visitar i estimar Almoines i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.

Almoines, la estación donde aún silba el tren

En Almoines, la memoria de la seda y la del ferrocarril conviven: la antigua fábrica que dio trabajo a medio pueblo y la vieja estación del tren Alcoy-Gandia, hoy convertida en museo, explican cómo este pueblo de la Safor se conectó con el mundo.

Un nombre que viene de la catedral de Valencia

El nombre de Almoines proviene del hecho de que el pueblo fue propiedad de l’Almoina de la Seu de València. Los restos más antiguos hallados en el término son de época romana. En 1500, el señorío se vendió a Maria Enríquez, y el pueblo pasó a formar parte de las posesiones de la familia Borja y del Ducado de Gandia. Hasta el siglo XVII, Almoines fue un importante centro de producción azucarera; tras la expulsión de los moriscos, en 1611 recibió una nueva carta de población.

Qué visitar en Almoines

La Fábrica de Seda Lombard, de 1848, es un ejemplo de arquitectura industrial del siglo XIX, levantada por Enrique Lombard Gaujoux en un pueblo donde la morera, el gusano de seda y los telares marcaban la vida cotidiana. La Iglesia de Sant Jaume Apòstol, neoclásica del siglo XIX, se construyó sobre un templo anterior. La Capilla del Ecce Homo, de 1865, quedó dañada durante la Guerra Civil y se reconstruyó en 1956, y la Ermita de Sant Vicent Ferrer, en el caserío de Benieto, sigue siendo propiedad de Almoines aunque Benieto pasara a Gandia.

El Museo del Ferrocarril Alcoy-Gandia, instalado en la antigua estación del pueblo, guarda objetos, documentación, fotografías y planos de la compañía ferroviaria que unió Alcoy y Gandia entre 1892 y 1969, el mismo trazado que hoy se recorre a pie y en bici por la Vía Verde del Serpis, más arriba de la línea, por el Comtat.

Senderismo y naturaleza en Almoines

El Parc del Riu Serpis, junto al pueblo, es el punto de partida natural para paseos por la ribera. En este tramo, Joan Pellicer dejó registrado en sus Recerques etnobotàniques al territori diànic un topónimo muy expresivo: el Gorg dels Garrofers, el remanso del Serpis a su paso por Almoines, sombreado por los algarrobos que crecen a las orillas del río. La Vía Verde del Serpis, que sigue el trazado del antiguo ferrocarril, permite continuar a pie o en bicicleta río arriba hasta Beniarrés y la Cova de l’Or, uno de los yacimientos neolíticos de referencia del País Valencià.

La albahaca en la ventana

En Almoines se conserva un remedio de verano tan sencillo como fragante: una maceta de amfabiga (albahaca) en el alféizar de la ventana para espantar los mosquitos. Lo recogió el botánico Joan Pellicer en sus Recerques etnobotàniques al territori diànic, y la costumbre enlaza con lo que ya había descrito Bernat Capó en su Costumari valencià, cuando hablaba de ponerse una ramita de albahaca en la oreja para disfrutar del olor y ahuyentar las moscas:

L’amfabiga per a posar-la a la finestra per a que no entren els mosquits.

El pan, las cañas y las palabras de Almoines

Cuando en Almoines se amasaba el pan de casa, la señora tapaba la masa con un lienzo y el delantal para que se levantara; de ahí viene un acertijo muy salado que Joan Pellicer recogió en el pueblo:

Una cosa sense os ni espina, que baix del llenç s’empina.

(La respuesta, claro está, es la masa del pan levantando.) Y cuando la señora notaba que ya tocaba amasarla de nuevo, en el pueblo lo decían con otro giro muy gráfico: “Quan tingues el cul suat ja està bo el pastat”.

Entre los informantes de Almoines que Pellicer entrevistó estaba Conxín Esquerdo Cuevas, nacida en el pueblo el 7 de abril de 1936, panadera de oficio y experta local en el ritual de “passar les canyes” —una antigua práctica curativa, documentada también en Beniarjó y Potries, para alinear la espalda haciendo pasar al paciente tres veces por debajo de dos cañas cruzadas, mientras la oficiante pronunciaba en secreto una oración aprendida el Jueves Santo. Y en el vocabulario de Almoines todavía se conserva una palabra propia para la flor del granado que no llega a dar fruto: badoc.

Fiestas en Almoines

Las fiestas patronales se celebran el 24 y 25 de agosto, y las fiestas mayores, entre la última semana de agosto y la primera de septiembre, en honor del Cristo, el Ecce Homo, Sant Vicent, el Perpetuo Socorro y la Divina Aurora.

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