Eventos en: Pedreguer
- Pedreguer celebra el XXVII Aplec de Danses i la XX Festa de Pòrxens el primer fin de semana de noviembre on 7 de noviembre de 2026 19:30
Pedreguer, el pueblo de transición entre la costa y la Marina interior
Pedreguer es un municipio de la Marina que hace de bisagra entre la costa y el interior montañoso de la comarca, con un poblamiento que se remonta al Paleolítico superior y un patrimonio de piedra en seco que todavía marca el paisaje de la Serra de la Muntanya Gran.
Las cuevas del Comte y el Randero
El término de Pedreguer conserva testimonios de presencia humana desde el Paleolítico superior y el Neolítico, documentados en los importantes hallazgos de las cuevas del Comte y el Randero y del cingle homónimo. Estos yacimientos confirman que la zona ya estaba habitada mucho antes de la fundación del pueblo actual.
El Mercado de los Pòrxens, de hace cuatro siglos
Hay pueblos que se reconocen por su mercado, y Pedreguer es uno de esos. El Mercat dels Pòrxens se celebra cada sábado por la mañana y es una tradición documentada como mínimo desde el siglo XVII: comida, ropa, complementos y tejidos de casa, bajo los porches. Y el domingo de 9 a 13 h le toma el relevo uno de los rastros más tradicionales de la comarca, con electrodomésticos, muebles antiguos y ropa vintage -una de las citas de segunda mano más concurridas de la Marina.
Sant Blai, la campanita y el porrat
La fiesta que mejor retrata a Pedreguer es la de Sant Blai, los días 2 y 3 de febrero. Esos dos días la plaza se llena de una feria medieval que sube hacia la Capelleta, donde está el santo, con puestos a lado y lado; y más arriba, lo que en el pueblo llaman el porrat.
El día 2 se hace la subida del santo a la ermita acompañado de la banda de música, y al llegar se enciende un castillo de fuegos. El día 3 el santo se queda arriba todo el día para que la gente suba a visitarlo, y allí hay una campanita que se puede hacer sonar tirando de una cuerda que cuelga -ese es el gesto que los niños del pueblo recuerdan toda la vida. Ese mismo día se dice misa y, hacia las seis de la tarde, se hace la bajada con la banda, otro castillo de fuegos en la plaza y la entrada del santo en la iglesia.
Sant Antoni: romería a la Capelleta y paella
El 17 de enero, por San Antonio Abad, el pueblo se reúne en la plaza y sube en romería hasta la misma capelleta de Sant Blai, donde se hace la bendición de animales. Hacia el mediodía, las cuadrillas de amigos se juntan a comer y a hacer la paella. Es la misma fecha que marca el invierno en toda la Marina, pero aquí con la ermita como destino.
Senderismo entre bancales de piedra en seco
Un itinerario circular sube por el camino de la Font de la Mata y sigue el Barranc del Corral de Borrell entre centenares de bancales de piedra en seco, con vistas sobre el mar, el Montgó y la Serra de Segària, en un recorrido compartido con el término vecino de Gata de Gorgos. La Serra de Segària, más al norte, ofrece rutas que llegan hasta Benimeli y la mina de Beniarbeig. En el pueblo hay un centro excursionista muy activo que mantiene y publica los itinerarios.
“La meua escola va ser segar el blat”
El etnobotánico Joan Pellicer entrevistó en Pedreguer a decenas de informantes entre casetas y secanos -Paco Penya, Juanito Catxete, el Bolet, el Sapo…-, entre ellos Joan Sastre Ramis, conocido como “Jou”, que resumía así su formación:
La meua escola va ser segar el blat, fer herbes per als animals i ajudar els altres en lo que fora.
Del mismo término, Pellicer cita también el madroño solitario y pulido de la caseta del Romangat, y recoge una expresión local bien viva: en Pedreguer, al pimiento rojo todavía lo llaman, con ironía, “la gamba del terreno”.
Y hay un topónimo, entre los que él anota de pasada, que vale por sí solo: el casup y el diví secanet de la Corona dels Poets.
Las hierbas del secano: el “rabet de gat” de Pedreguer
Entre esos secanos y matorrales crece la oreja de liebre, que aquí —como en Gorga o la Vall de Laguar— recibe el nombre de rabet de gat. Se usaba para la inflamación, para las piedras del riñón y para la acidez de estómago, y es una de las plantas que dan cuerpo al herberet, la bebida de hierbas de todo el territorio diánico.
Del garrofal, en Pedreguer tenían una imagen que lo dice todo: «el garrofer, si no té un borrer, no queda com la palmera». El borrer es el algarrobo macho, y por eso cada bancal tenía el suyo, o cada algarrobo una ramita que no dejaban crecer. En Parcent decían que mejor cuatro por finca, y en Murla lo hicieron dicho: «Garrofer borrer, no en fa i en fa fer».
Ingenios de casa y de corral
Del mismo trabajo de campo de Pellicer en el pueblo salen un par de ingenios domésticos que dicen mucho de cómo era la vida en el secano. Contra las moscas, en las cuadras colgaban una gran esparraguera, que hacía de atrapamoscas natural: «la penjaven en les motllades, i les mosques acudien i es quedaven ajocades, i amb un sac les tiraven al pou o les cremaven». Y para defender el corral de las raposas, coronaban las paredes con cambronera, el arbusto lleno de espinas: «la posàvem dalt del ras per a què no entraren les raboses».
La iglesia de la Santa Cruz
La iglesia de la Santa Cruz, el principal monumento religioso de Pedreguer, empezó a construirse con una fachada de estilo renacentista y se completó más adelante con rasgos barrocos, con el campanario plenamente integrado en la composición renacentista de la fachada.
Más información, en la web del Ayuntamiento de Pedreguer.
