Eventos en: Benidorm
Actualment no hi ha esdeveniments en Benidorm.
No obstant, et convidem a visitar i estimar Benidorm i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.
Benidorm, el Balcón del Mediterráneo
De pueblo marinero de poco más de tres mil habitantes a gran ciudad vertical de la Costa Blanca: Benidorm ha vivido una de las transformaciones urbanas más radicales de Europa desde que, a mediados del siglo XX, se decidió abrir grandes avenidas y levantar los primeros rascacielos junto a sus playas. Al fondo de la bahía, el imponente Puig Campana guarda aún una de las leyendas más bellas de toda la costa.
Qué visitar en Benidorm
El Casc Antic, conocido como el Balcón del Mediterráneo, ocupa un promontorio entre las playas de Llevant y Ponent: sus calles estrechas y empedradas conservan la iglesia de Sant Jaume i Santa Anna, del siglo XVIII, y un mirador con vistas panorámicas sobre toda la bahía. El antiguo Balneario de la Mare de Déu del Sufragi, del siglo XIX, fue el primer edificio en recibir turistas en el pueblo, mucho antes de que Benidorm se convirtiera en la ciudad que es hoy. Frente a la cala del Mal Pas flota la Illa de Benidorm, una pequeña reserva marina.
Playas de Benidorm
Ponent y Llevant son las dos grandes playas de la ciudad: Ponent, de carácter más tranquilo, concentra buena parte del turismo nacional, mientras que Llevant, más grande, es conocida por su vida nocturna.
Senderismo en Benidorm
Quien piense que en Benidorm solo se viene a la playa nunca ha subido a la Serra Gelada, parque natural desde 2005 con 5.500 hectáreas protegidas —4.900 de ellas marinas— y uno de los espacios más visitados de todo el litoral. La travesía clásica sale de l’Albir, en l’Alfàs del Pi, remonta los acantilados que caen a plomo sobre el mar y recorre toda la cresta —438 metros en el punto más alto, donde están los repetidores— hasta salir a la Creu de Benidorm, mirador desde donde la ciudad de los rascacielos se ve entera, bahía incluida. Son unas cuatro o cinco horas de camino de vértigo.
Para una salida más tranquila, el camino del Far de l’Albir —2,5 kilómetros de ida, asfaltados y con poco desnivel— es apto para todos y está distinguido desde 2013 con la Sendera Blava. Tierra adentro, el vecino Finestrat es el punto de salida habitual para subir al Puig Campana.
El Tall de Roldán y la leyenda de la Isla de Benidorm
El Puig Campana, la montaña que vigila Benidorm desde el interior, tiene una enorme mella en su cresta conocida como el Tall (o Portell) de Roldán. La leyenda —nunca documentada, pero muy viva en toda la comarca— cuenta que el caballero Roldán, enamorado de una doncella condenada a morir cuando el sol se pusiera aquel día, la subió en brazos hasta la cima del Puig Campana y, de un golpe de espada, cortó un enorme trozo de roca para alargar unos minutos más la luz del sol y poder despedirse de ella. Loco de dolor cuando ella murió, lanzó esa misma roca hacia el mar, que al caer formó la que hoy conocemos como la Illa de Benidorm.
La rondalla tiene más de una versión. En la que se recoge en los centros educativos de la comarca, Roldán no es un caballero sino un gigante que vivía en el Puig Campana, y su enamorada había caído enferma: la única cura era que le tocara el sol, y por eso él pegó una patada a la montaña y tiró un trozo —el que hoy es la isla— para que los rayos pudieran llegar hasta ella.
El dofí i l’esparrallonet
La misma Isla protagoniza una rondalla popular de la costa de la Marina que opone la fuerza a la astucia. Cuenta la tradición que un día el delfín, seguro de su rapidez, desafió al esparrallonet —un pequeño esparral— a una carrera desde la playa hasta la Illa de Benidorm. El pececillo, sabiendo que nunca lo ganaría nadando, se enganchó a escondidas a su cola; y cuando el delfín se giró a medio camino para comprobar dónde había quedado su rival, el esparrallonet se dejó caer justo delante y ya esperaba, tan tranquilo, encima de la isla. Una versión marinera del viejo duelo entre el fuerte y el espabilado.
Fiestas en Benidorm
Los Moros y Cristianos, del 1 al 4 de octubre, conmemoran las batallas entre ambos bandos con las filas vestidas de época recorriendo las calles entre música y pólvora. Las Fires Majors Patronals, en honor a la Mare de Déu del Sufragi y Sant Jaume Apòstol, llenan la ciudad de luces y flores durante cinco días en la segunda semana de noviembre.
De pueblo a ciudad: Pedro Zaragoza y el bikini
La transformación de Benidorm en destino turístico internacional tiene un episodio fundacional bien conocido: en 1953, el alcalde Pedro Zaragoza Orts hizo un viaje de ocho horas en Vespa hasta Madrid para pedir personalmente al general Franco que autorizara el uso del biquini en las playas del pueblo, en un momento en que la Guardia Civil lo denunciaba y la Iglesia amenazaba con la excomunión. Franco lo recibió y le dio apoyo, y esa permisividad, junto con la aprobación del primer Plan General de Ordenación Urbana de la costa española (1956), puso los cimientos del Benidorm turístico de hoy.
Cultura en Benidorm
El grupo diànic Cactus le dedicó la canción «Noche Loca en Benidorm», uno de los temas más coreados de su cuarto álbum de estudio.
Más información en la web del Ajuntament de Benidorm.
