Eventos en: el Verger
Actualment no hi ha esdeveniments en el Verger.
No obstant, et convidem a visitar i estimar el Verger i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.
El Verger, la torre que sobrevivió al palacio desaparecido
El Verger es un pueblo de la Marina Alta que guarda, en plena calle Abadía, el único vestigio que queda del desaparecido Palacio del Marqués de Dénia: la Torre de los Duques de Medinaceli, de 15 metros de altura, a la sombra de la sierra de Segària.
Un nombre que ya era un jardín
El topónimo no engaña. Según el filólogo Joan Coromines, el Verger proviene del latín viridarium, ‘un jardín lleno de variedad de flores y de árboles frutales’. El pueblo se llama, literalmente, «el huerto», y todavía lo parece cuando se llega entre el mar de naranjos de la llanura. Antes que los cítricos, sin embargo, esta tierra dio caña de azúcar y pasas, y aún antes fue una pequeña alquería andalusí.
La Torre de los Duques de Medinaceli
También conocida como la torre del Comendador, esta torre de planta cuadrada y cuatro pequeñas estancias es el edificio más representativo e históricamente relevante de El Verger, y hoy acoge exposiciones temporales. El pueblo tiene un origen andalusí: era una pequeña alquería dependiente de un notable árabe de Dénia, y en febrero de 1245 fue conquistado por las tropas de Jaime I, que lo entregó en privilegio a Pere Eiximenis d’en Carròs, capitán de sus ejércitos y tronco del mismo linaje que da nombre a la Font d’en Carròs. Desde el siglo XVII, el palacio pasó a manos del Duque de Medinaceli. El edificio se derribó a finales del siglo XIX, pero la torre se salvó por una casualidad bien curiosa: un particular la compró a principios del siglo XX y la utilizó como transformador eléctrico, y ese uso la mantuvo en pie hasta que el ayuntamiento recuperó los restos del palacio en los años 90 y los restauró (2007). Junto a ella, la calle Mayor y dos torres medievales más, junto con una iglesia neoclásica, completan el núcleo histórico del pueblo.
La Casa del Trapig: cuando El Verger hacía azúcar
Mucho antes de que llegaran los naranjos, El Verger fue tierra de caña de azúcar. Lo recuerda la Casa del Trapig, un molino de azúcar documentado ya en 1580 —y que probablemente ya existía en el siglo XV—, donde tres grandes muelas de piedra, movidas por animales, prensaban la caña para convertir su jugo en melaza y, finalmente, en pan de azúcar. Una de las muelas mide más de 1,70 metros de diámetro, la pieza más grande que se ha encontrado allí. Cuando la industria del azúcar decayó, el edificio tuvo una segunda vida como almazara de aceite.
Senderismo: la sierra de Segària
La sierra de Segària, compartida con Pego, Ondara, Beniarbeig, Benimeli y el Ràfol d’Almúnia, es una cresta estrecha y alargada de unos 9 km que se puede subir en ruta circular desde El Verger o desde Ondara, pasando por el Morro de les Coves, la Cova Fosca -refugio humano desde el eneolítico hasta la época islámica- y el Nas de Segària, con vistas que llegan hasta la costa.
La Vía Verde hacia Dénia
El Verger es también uno de los tramos de la Vía Verde Dénia-Els Poblets-El Verger, un antiguo trazado ferroviario reconvertido en camino para caminar y pedalear entre huerta de naranjos, que enlaza el pueblo con Dénia y els Poblets.
Fiestas de Moros y Cristianos
A mediados de agosto, El Verger vive sus fiestas patronales, en honor de la Mare de Déu del Roser y Sant Bartomeu, que tienen en los Moros y Cristianos su acto central: filaes con trajes medievales que desfilan por las calles al ritmo de la música festera, con la Entrada como día grande, recreando la vieja pugna entre los dos bandos.
Más información, en la web oficial del Ayuntamiento de El Verger.
