Eventos en: Canals

Actualment no hi ha esdeveniments en Canals.

No obstant, et convidem a visitar i estimar Canals i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.

Canals, el pueblo donde nació un Papa

Canals es, con cerca de 14.000 habitantes, uno de los pueblos grandes de la Costera, y tiene un hecho que lo hace único en toda Diània: aquí nació Alfons de Borja, que llegaría a sentarse en el trono de San Pedro como el papa Calixto III. El pueblo forma parte de la Ruta de los Borja, que enlaza con Xàtiva, y conserva todavía la torre y el palacio que vieron nacer ese linaje.

La Torre de los Borja

La Torre de los Borja es el símbolo de Canals: una fortificación de origen musulmán que, tras la conquista cristiana, acogió el palacio gótico donde nació Alfons de Borja en 1378. Junto a la torre se puede visitar el Oratorio de los Borja, la misma capilla familiar donde se venera todavía hoy su memoria, y la iglesia parroquial y la plaza de la Lloca, corazón de la vida social del pueblo.

Un centro histórico de azulejos y balcones

Pasear por el casco antiguo de Canals es descubrir calles y plazas con azulejos cerámicos decorativos de los siglos XIX y XX, balcones de hierro colado y ventanas de madera que conservan el aire de un pueblo señorial. En la plaza del Pont del Riu se puede ver la Lloca, un plátano centenario declarado árbol monumental del País Valenciano; el médico y etnobotánico Joan Pellicer lo incluyó entre los árboles viejos y venerables de Diània, cuando hablaba del «dos voltes centenari plataner de la Lloca de la plaça del pont del riu de Canals». De los antiguos tres portales de la villa —Sant Roc, cerca de la Lloca; Salvador, al final del Goleró; y Sant Antoni, en la plaza de la Presó— ya no queda ninguno en pie, aunque los nombres han sobrevivido en la memoria del pueblo.

El paseo del río de los Santos

Desde época andalusí, Canals fue el punto que regulaba las aguas del riu dels Sants —el mismo que nace en l’Alcúdia de Crespins—, fundamentales para el riego de buena parte de la comarca. El camino que sigue este río, con sus antiguos lavaderos, es uno de los paseos más agradables del pueblo. Más hacia el exterior, otras rutas locales llevan hasta el Gorg de Sant Pere, al río Cànyoles, la ermita del Cristo de la Salud y el paraje de Aiacor.

Cavanilles y la pita de Canals

Cuando Antonio José Cavanilles describió las plantas del término de Canals en sus Observaciones, se detuvo en una que hoy nos parece decorativa y que entonces era materia prima: la pita, el agave venido de América que ya se había aclimatado y que servía para cerrar los campos y frenar el paso de los rebaños. En julio y agosto se cortaban las hojas del medio —las de fuera, demasiado duras; las de dentro, demasiado tiernas—, se ataban en manojos de doce y se raspaban con una barra de hierro sobre una tabla inclinada hasta dejar las fibras limpias. Con aquel hilo de pita se hacían cuerdas blancas y resistentes, cordeles, hilo de coser, taloneras de alpargata y, sobre todo, los cordones y las riendas de los carreteros y labradores de l’Horta.

Cavanilles, que había vivido en París, añadía un lamento bien ilustrado (la cita se conserva en valenciano, tal como la reprodujo y tradujo Joan Pellicer en su catálogo etnobotánico):

A París hi vaig vore borles, franges i cintes de fil de pita, que pareixien de seda.

La materia prima, decía, salía de aquí; lo que faltaba era saber trabajarla.

Fiestas: la Hoguera de Sant Antoni

Las fiestas patronales en honor de Sant Antoni Abat de Canals son famosas por tener una de las hogueras más grandes de todo el País Valenciano, un espectáculo que atrae visitantes de toda la comarca cada enero.

La Pujà al Pi de la Torreta

En el barrio de la Torreta, el primer fin de semana de mayo, se celebra la fiesta de la Invención de la Santa Cruz con un ritual documentado desde el siglo XVI: la Pujà al Pi. Un pino esbelto, pelado y untado de grasa se planta derecho en medio de la plaza para que los más atrevidos intenten trepar hasta arriba. El médico y etnobotánico Joan Pellicer dejó constancia de ello en sus investigaciones:

La Festa del Pi de la Torreta de Canals, el tres de maig, diada de la Santa Creu, a la vesprada: gent atrevida i empolvorada d’algeps s’han d’enfilar pel tronc d’un pi untat de greix, al capdamunt del qual hi ha un coet que cal encendre. Qui ho aconseguirà guanyarà una paella pagada pels festers. És típic d’aquesta diada el guisat de caragols i queraïlles, i les faves bollides.

Todavía hoy la fiesta mantiene vivo ese espíritu, con la cordà, el chocolate, los bailes y las despertàes, y culmina con la pujà del pino que da nombre a la celebración.

Curiosidades: cómo hablan en Canals

Entre las frases hechas que Joan Pellicer anotó en el pueblo hay dos que valen por todo un retrato de la ruralía de la Costera (las recogemos en valenciano, tal como se dicen):

  • «Als llauradors mos enganyen com als caragols.» Sin comentarios: quien haya visto cómo se recogen los caracoles después de una lluvia ya sabe cómo acaba la frase.
  • «La vida moderna és un matapares.» El matapares es una mata del secano; el pueblo hizo con ella una definición del siglo XX.
  • Y una comparación que todavía se dice: més lluent que una espasa (más reluciente que una espada).

Y aún una distinción que delata al pueblo enseguida: en Canals, la fruta grande de verano es la tomaca, pero a la de todo el año o de freír le dicen tomaco, en masculino. Es un matiz que Joan Pellicer registró expresamente como propio de aquí, y que muchos valencianos no saben que existe.

Más información turística, en la web oficial del Ayuntamiento de Canals.