Eventos en: Alcosser de Planes

Actualment no hi ha esdeveniments en Alcosser de Planes.

No obstant, et convidem a visitar i estimar Alcosser de Planes i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.

Alcosser de Planes, la pequeña fortaleza del Serpis

Su propio nombre lo dice todo: «Alcosser» proviene del árabe qusair, diminutivo de qasr («fortaleza» o «palacio»), es decir, «la fortaleza pequeña» — un nombre tan exacto que se repite en otra aldea valenciana hoy despoblada, Alcosser de la Ribera. Enclavado entre el río Serpis y la Serra del Benicadell, en la Baronia de Planes y en pleno corazón de la Foia de Cocentaina, este pequeño pueblo de El Comtat — con apenas 260 habitantes y solo 4,4 km² de término — conserva aún el ambiente de las calles de raíz musulmana y unas vistas que merecen la subida.

Qué visitar en Alcosser de Planes

Los restos del castillo, hoy en ruinas, coronan el núcleo antiguo. Sus piedras más antiguas son de origen andalusí (siglos XII-XIII), cuando la fortaleza controlaba el paso del río Serpis; la tradición la vincula al caudillo Al-Azraq, y Jaume I la incorporó a sus dominios a mediados del siglo XIII. Alcosser formó parte de la Baronia de Planes, que agrupaba también Almudaina, Benialfaquí, Catamarruc y Margarida bajo el mismo señorío, con cabecera en Planes. En el pueblo se conserva también una fuente con el lavadero tradicional. Sube hasta el Calvari: desde allí se abre un panorama magnífico sobre todo el valle y el curso del Serpis.

El pleito que casi dejó Alcosser despoblado

El fascículo de toponimia de la Acadèmia Valenciana de la Llengua reconstruye un episodio muy movido de la historia de Alcosser. Hasta el siglo XVI el pueblo fue de moriscos — 35 casas en 1574 —, y tras la expulsión de 1609 sus tierras pasaron al conde de Cocentaina, que nunca les había permitido vender sus posesiones. Alcosser, sin embargo, no llegó a tener una carta de población propia como el resto de pueblos repoblados: la titularidad estaba «sub iudice», pendiente de resolución judicial, porque el condado de Cocentaina y el barón de Planes — antiguo señor de Alcosser — se disputaban la jurisdicción y los riegos del término, un conflicto que ya había llevado a una guerra declarada entre ambos señoríos a mediados del siglo XVI. Para no complicar más el pleito, los condes prefirieron regular la repoblación de Alcosser por las mismas condiciones de la carta de población del vecino Muro d’Alcoi, y los primeros establecimientos no se hicieron hasta 1616. El conflicto no se cerró hasta una concordia firmada en 1677. Entre medias, los terremotos de 1617 y 1643 y diversas epidemias pusieron en serio peligro la repoblación: a mediados del siglo XVII, Alcosser estuvo a punto de quedarse sin nadie.

Senderismo en Alcosser de Planes

Los caminos rurales entre Alcosser y Gaianes llevan a miradores sobre l’Albufera de Gaianes y el pantano de Beniarrés. Para quienes quieran combinar caminata y degustación, también está la ruta al Celler del Minifundi i la Microvinya Cavall de Foc, que hace parada en una pequeña bodega local para una cata de vino.

Una economía que se reinventa

El textil fue durante décadas la actividad económica principal de Alcosser, junto con la agricultura tradicional de cereales, viña y olivares. Hoy el pueblo apuesta cada vez más por el cultivo ecológico, en un proceso de renovación similar al de otros municipios pequeños de El Comtat.

Fiestas en Alcosser de Planes

Las Fiestas Patronales, en honor de Sant Gil, el Crist de la Pietat y los Santos de la Piedra (Abdón y Senén), se celebran a finales de verano. En febrero se celebra también la festividad de Sant Blai.

Cultura y tradición en Alcosser

La patrona del pueblo es la Mare de Déu de la Pau, y su imagen esconde una historia que documentó el etnobotánico Joan Pellicer en sus Recerques etnobotàniques al territori diànic:

«La imatge de la Mare de Déu de la Pau d’Alcosser de Planes, patrona del poble, va ser esculpida d’una sola peça del tronc d’un xiprer del calvari de Gaianes.»

El mismo Pellicer recogió en el pueblo el testimonio de Rigobert Silvestre «Rigolet», tallador de cañas, y de su mujer Carme Torregrossa. Entre los saberes de la casa, la cocina: en Alcosser preparaban la pericana — el plato de pimiento seco y bacalao tan típico de El Comtat y l’Alcoià — con la bajoca callosina puesta a secar. Y, como en tantas casas de la montaña, hacían lejía de la pitera para lavar la ropa negra.

Los olmos que ya no están

En el mismo catálogo etnobotánico, un informante de Alcosser recordaba con cierta tristeza unos olmos centenarios que habían dado sombra a la plaza de la iglesia, muertos por la grafiosis que diezmó la especie a mediados del siglo XX en toda Europa:

S’han assecat tots. N’hi havien uns orms açí tremendos, en la plaça de l’església i unes ormaes precioses pac allà i no en queda cap, tots, tots s’han assecat.

Olmos y chopos se plantaban tradicionalmente en las fachadas del pueblo, y por el Corpus servían para engalanar calles junto con la manzanilla, una costumbre que Alcosser compartía con otros pueblos de la Baronia de Planes.

Las fallas de Navidad con espliego

Entre las costumbres navideñas que Joan Pellicer documentó en su trabajo de campo, hay una especial en Alcosser: la tradición de las fallas de Navidad. La noche de Navidad, padres e hijos salían a las calles con manojos de espliego encendidos — la lavanda de la Mariola y El Comtat — y desfilaban cantando mientras los quemaban. Cuando el espliego escaseaba, lo mezclaban con ambelatge para poder mantener viva la llama. Una costumbre que compartían con los vecinos de Gaianes, donde el fuego de Navidad y el canto por las calles era también parte de la celebración:

Els pares mos feen falles. Ho cremaven i anaven pels carrers els xiquets la Nit de Nadal, i els majors també. Era un costum. A Gaianes també ho fan i canten. Ara com no n’hi ha d’espígol o no n’hi ha prou, ho fan mesclat d’ambelatge.

Más información en la ficha de Alcosser de la Mancomunitat de l’Alcoià i el Comtat y en el fascículo de toponimia de la Acadèmia Valenciana de la Llengua.