Eventos en: Confrides
Actualment no hi ha esdeveniments en Confrides.
No obstant, et convidem a visitar i estimar Confrides i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.
Confrides, la antigua alquería de l’Aljofra a los pies de Aitana
Confrides es un pueblo pequeño de la Marina que nació como la alquería musulmana de l’Aljofra, encajado entre las sierras de Aitana y la Serrella, en uno de los rincones de montaña más tranquilos de toda la comarca.
Qué visitar
En el centro del pueblo, un nogal enorme acompaña a la iglesia parroquial de Sant Josep, en una plaza que resume bien el ambiente reposado de Confrides. A pocos minutos, el núcleo de l’Abdet —pedanía del mismo municipio, accesible a pie o en coche— guarda la iglesia parroquial de Sant Vicent Ferrer y el Trinquet de l’Abdet, uno de los trinquetes de pilota valenciana más antiguos de todo el País Valenciano, aún en activo.
El Castillo de l’Aljofra, la fortaleza de Aitana
Encaramado sobre la Penya del Castell, a un par de kilómetros del pueblo y a unos 1.100 metros de altitud —lo que lo sitúa entre los castillos más altos del País Valenciano—, el Castillo de l’Aljofra vigilaba desde el siglo XII las alquerías del valle. La fortaleza formó parte de los dominios del caudillo Al-Azraq, el último gran defensor musulmán de estas montañas, hasta que Jaume I la conquistó hacia 1264 y la entregó a Vidal de Sarrià. De su situación estratégica quedan lienzos de muralla y restos de torres que premian a quien sube hasta arriba con una de las mejores panorámicas de Aitana.
Los bancales de l’Abdet, según Bernat Capó
Quien llega a l’Abdet ve enseguida que todo el paisaje está hecho de bancales: márgenes de piedra seca ganados a la montaña palmo a palmo, generación tras generación. Esa misma impresión dejó escrita el escritor Bernat Capó cuando, «caminant, guaitant i espigolant pel rostoll morisc», entró «en la tranquil·la soledat del llogaret de l’Abdet» en su libro Espigolant pel rostoll morisc (1980):
Els bancals guanyats, pam a pam, a la muntanya, són la nota dominant en aquesta terra.
Y decía, de aquella tierra trabajada, «pàtria filla també, perquè es va fer amb les pròpies mans, hom la va veure créixer i li consagra tota una vida». Joan Pellicer recogió las palabras de Capó en sus Recerques etnobotàniques al territori diànic para hablar, precisamente, de l’Abdet.
La peña horadada de Aitana, una de las Maravillas de Diània
El techo del macizo, la Serra d’Aitana (1.558 m, la cima más alta de toda Diània), guarda la peña horadada de Aitana —el Forat de la Penya Forata—, un gran arco natural abierto en la roca que Joan Pellicer incluyó entre las Maravillas de Diània, su libro de caminos y paisajes de las comarcas centrales valencianas. Se sube desde Confrides o desde la Font de Partegat, ya en término de Benifato, combinando el forat con el mítico Passet de la Rabosa.
Senderismo entre Aitana y la Serrella
Confrides es punto de partida para rutas hacia la Serra d’Aitana y hacia la Serra de la Serrella, que se extiende también por los términos de Benasau, Quatretondeta, Famorca y Castell de Castells. Hacia el sur, los itinerarios bajan al valle de Guadalest y enlazan con Benifato, Benimantell y Guadalest. Son rutas de montaña mediterránea con panorámicas que llegan hasta el mar en los días claros, y que enlazan también con el Barranc de l’Arc de Sella, en la otra vertiente del macizo.
Las hierbas de la montaña
Los cantiles umbríos de Aitana esconden algunas de las hierbas más apreciadas del territorio diànic. Una es el timó real —también llamado alfàbega de pastor—, de olor fuerte y cada vez más rara, que Joan Pellicer documentó en l’Abdet en sus Recerques etnobotàniques al territori diànic con el testimonio de un vecino:
Ací se’n cria, però està molt escàs, molt, molt.
En Confrides, además, a esta misma hierba la llaman timó de Sant Joan, un nombre que no se dice en ningún otro lugar del territorio: en Beneixama la llaman timó real y en Bolulla, monreal. Tres pueblos, tres nombres para la misma mata.
El herberet de l’Abdet, quince hierbas de Aitana
Con esas hierbas, en l’Abdet se hace uno de los herberets más completos de la Marina. Eduard Serralta Buades le dio la fórmula a Pellicer: timó reial, timó, arraíl y trozo de espanical, hinojo, rabet de gat, salvia, poliol de Aitana, Maria-Lluïsa, tila, ruda, rompepiedras, santónica, manzanilla, un poco de romero y, a veces, cantueso. Y un detalle que la liga con el Comtat: se maceraba todo con aguardiente de Benilloba. La tenéis entera, junto con el resto de recetas del territorio, en «La recepta d’herberet», capítulo final de la serie Herbero Diànic de Diània Televisió.
Fiestas y pilota valenciana
La vida festiva de Confrides se reparte entre los dos núcleos, y cada uno tiene las suyas. En l’Abdet, del 14 al 18 de agosto, se celebran las fiestas de la Mare de Déu dels Dolors. En el núcleo de Confrides, las fiestas patronales llegan del 21 al 25 de agosto, con el día 24 dedicado a Sant Josep: pasacalle, misa solemne, comidas populares y desfile de disfraces. Por Pascua, la gente joven celebra las suyas en honor de Sant Vicent Ferrer. (Fuente: Ayuntamiento de Confrides.)
El resto del año, el Trinquet de l’Abdet mantiene viva una tradición pilotística que en muchos pueblos ya se ha perdido: partidas de raspall y llargues que todavía reúnen a jugadores y aficionados de toda la comarca. En l’Abdet, como en Guadalest y Benimantell, los niños hacían también las xameles de espliego la noche de Nochebuena.
Más información, en la web oficial del Ayuntamiento de Confrides.
