Eventos en: Beniardà
Actualment no hi ha esdeveniments en Beniardà.
No obstant, et convidem a visitar i estimar Beniardà i a navegar per les mil i una meravelles de Diània.
Beniardà, la calma del valle de Guadalest
Junto al embalse de Guadalest, entre las sierras de la Xortà y la Serrella, Beniardà es uno de los rincones más tranquilos de toda la Marina Baixa: un pueblecito donde el río Guadalest forma «el Toll», una pequeña balsa natural donde refrescarse en verano.
Una antigua alquería morisca
Beniardà fue una antigua alquería musulmana que mantuvo su población de raíz árabe hasta bien entrado el siglo XVII —unos 200 habitantes en el momento de la expulsión de los moriscos—. El pueblo obtuvo parroquia propia en 1612 y se independizó de Guadalest en 1637. Todavía se conservan restos de murallas de aquel pasado, junto con la iglesia de Sant Joan Baptista, del siglo XVI.
Los mallorquines que repoblaron el valle
Cuando los moriscos se fueron, en 1609, el valle quedó casi vacío y los señores feudales salieron a buscar labradores a Mallorca, donde aquellos años de malas cosechas empujaban a la gente a marcharse. Los estudios de repoblación (Antoni Mas y Joan Lluís Monjo, a partir de Primitivo Pla Alberola) muestran una divisoria muy clara dentro del valle: la parte baja, el marquesado de Guadalest, se repobló sobre todo con valencianos, mientras que la parte alta y más áspera —la baronía de Confrides, donde entraba Beniardà— se llenó mayoritariamente de isleños.
El primer libro de la parroquia nueva de Beniardà, abierto en 1613, todavía guarda aquellos nombres de casa con acento foráneo. Una de las partidas dice:
Desposí jo, rector, a Miquel Mesquida, viudo mallorquí habitador en lo lloch de Tàrbena y Anna Fullana, viuda, natural de Mallorca, habitadora en lo lloch de Confrides.
De aquella llegada quedan los apellidos —Mesquida, Fullana, Femenia, Blanquer, Mascaró, Monjo— y un puñado de palabras que aquí suenan de casa y en Mallorca también: acurçar, espitjar, frígola, gírgola, granot, nedar, tudar. En Tàrbena, vecina de puerta, el legado fue aún más lejos: allí todavía se dice sa montaña y es camino.
¿Qué visitar en Beniardà?
El pueblo invita a un paseo tranquilo por sus calles, con vistas constantes sobre el embalse de Guadalest, cuyas aguas esmeralda contrastan con las montañas del Aitana y la Serrella. La font de la Mesquita y la font Vella son dos puntos de agua tradicionales, buen pretexto para un paseo corto por los alrededores del pueblo.
Senderismo en Beniardà
Una ruta familiar y fácil une los cuatro pueblos del valle de Guadalest —Benimantell, Guadalest, Beniardà y Benifato— entre pinares, olivares y campos de cultivo. Otra opción, también apta para todos los públicos, rodea el embalse de Guadalest desde Beniardà hasta el castillo.
Para los caminadores con más fondo, desde el pueblo arranca el ascenso a la Penya del Castellet (1.049 m), el último contrafuerte de la Serrella por su extremo oriental, por el espectacular Barranc de la Canal. Es una subida de dificultad media que culmina en uno de los miradores más estratégicos de la comarca, dentro de la Red Natura 2000.
El castell de la Serrella, atalaya entre valles
En lo alto de la Penya del Castellet, dentro del término de Beniardà, quedan las ruinas del castell de la Serrella (o castell de Qashtal), una fortaleza de origen musulmán de los siglos IX-X que vigilaba el paso entre el valle de Guadalest y el de Castell de Castells. El excursionista y escritor de montaña Rafael Cebrián, referencia de la bibliografía senderista valenciana, lo describía así:
La fortalesa s’alça sobre un ample coll, nexe d’unió entre les serres de la Serrella i la Xortà, barrera divisòria entre les valls de Guadalest i de Seta i el terme de Castell de Castells. Per esta qualitat del seu emplaçament, dominava estratègicament els passos naturals entre els dos vessants. Un important penyal tallat, la Penya del Castellet, sustenta el nucli principal del baluard, defès per vertiginosos abismes.
Fiestas en Beniardà
El pueblo celebra la Feria de Artesanía y Productos Típicos el primer fin de semana de mayo, Sant Joan el último sábado de julio y las fiestas patronales de la Mare de Déu dels Dolors el primer domingo de agosto.
Más información en la web del Ayuntamiento de Beniardà.
