Los Chikos del Maíz – La Estanquera de Saigón (Festiniu 2015)

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La Estanquera de Saigón“, tema del darrer disc de Los Chikos del Maíz , en directe al Festiniu 2015 a l’Alqueria d’Asnar.

Soy el rap que escucharía Ho Chi Min en la jungla,
el manifestante antiguerra que duerme en comisaría,
el estudiante que se hace preguntas,
el beligerante amor libre,
soy el hippy puesto de maría.
Soy el espía soviético de la Guerra Fría,
la voz del pueblo en movimiento.

Soy la virtud que busca Dilan en el viento,
soy la juventud quemando la cartilla de reclutamiento.
Soy el black panter violento, ¡compromiso!
soy Angela Davis llamando machista a Nixon.

Soy el insumiso. Yo Kubrik, tú Melendi,
la verdad no es otra cosa que un solo de Jimi Hendrix.
Soy Janis Joplin puesto hasta las cejas
de LSD en tu cabeza, el tímido del baile.

Soy la bala que atraviesa la nuca de Kennedy,
soy la chupa de Peter Fonda en Easy Rider.
Soy el fraile guerrillero, el mayo perdido,
el obrero de la Renault traicionado por el partido.

Soy el manifestante herido, el último maqui,
el Vietcong ejecutando al granjero de Kentucky
que muere gratis y a una edad temprana.
Soy siete balas contra Melitón Manzanas.

Soy puta, soy fulana, soy marica, soy negra,
soy el que se sacrifica, el que sirve, la que friega.
Soy la clase obrera lista para la reyerta,
la estanquera de Saigón no compra en Zara.
Soy Guevara en Bolivia, que no se esconde
gritando ¡dispara cobarde, solo vas a matar a un hombre!

No más muerte. Ninguna agresión racista.
Ahora grita, cabrón: ¡La estanquera de Saigón!
No más muerte. Ninguna agresión imperialista.
Ahora grita, cabrón: ¡La estanquera de Saigón!

Soy el rap que escucharía Camilo en Sierra Maestra,
un guerrillero, un guerrero del Vietcong.
La sensación, la nueva canción protesta,
Fidel entrando como un héroe en el barrio del Bronx.

Soy la maestra represaliada por Franco,
el nieto de quien no pudisteis matar,
el hijo de quien no pudiestes callar,
soy cien kilos de amonal bajo Carrero Blanco.

Lee Harvey os fue matando a la gran mentira,
soy Rosa Parks gritando ¡basta! basta desde primera fila,
soy Yuri Gagarin desde el exterior
diciendo “no veo ningún dios por aquí arriba”.

Soy la bala perdida que mata al Marine,
Jean-Luc Godard en Cannes colgado de la pantalla de cine.
En mayo del 68 y bajo adoquines
no hubo arena de playa y sí esperanza que aún pervive.

Soy el pibe que suena en vinilo, suena en cinta
un grupo salvaje como el de Sam Peckinpah.
Tú tan Primavera Sound, yo Otoño Alemán,
soy la perfección, como el principio de Sed de mal.

Y no, no soy el cubano gusano
que interpreta en Scarface Al Pacino.
Yo soy el cubano armado
que apunta y dispara al yankee en Bahía de Cochinos.

Soy el clandestino, el fugitivo, el sinpapeles,
soy la clase obrera antisistema, soy la plebe,
soy el que conmueve, soy El Sucio, soy Mejías
que levanta el puño como Jane Fonda en comisaría.

Soy la rebeldía, el pueblo, la mayoría
soy la guerra fría, el enemigo de la CIA,
soy la valentía del chileno consecuente
gritando “¡Allende, el pueblo te defiende!”.

No más muerte. Ninguna agresión racista.
Ahora grita, cabrón: ¡La estanquera de Saigón!
No más muerte. Ninguna agresión imperialista.
Ahora grita, cabrón: ¡La estanquera de Saigón!